viernes, 11 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (12)

12​
En Castro no hay albergue de peregrinos, aunque sí un albergue juvenil que hace las veces. De hecho, como Castro es tan solo una pequeña aldea al borde de la carretera que sube al Puerto del Acebo, el albergue juvenil hace también las veces de bar y de restaurante para sus habitantes, que en cuanto termina la jornada se acercan a pasar el rato. Y es que a Castro llegas, dejas tus cosas en la habitación y te sientas a ver la tele o escribir tus notas porque tampoco hay mucho que hacer aparte de esperar la cena.
-El museo está cerrado a estas horas, pero puedes visitar el castro...
-Creo que lo dejaré para otra ocasión.​
-Pues para hoy tengo fabada de primero y filete de ternera de segundo. ¿Quieres patatas o ensalada?
El teléfono suena varias veces mientras espero. Sandra deja la cocina para contestar y como estamos ella y yo solos me da luego las novedades junto con un poco de conversación. La primera llamada era de unas chicas viajeras que llegan hoy pero piden que las esperen, que igual tardarán un poco. La segunda es de unos peregrinos que quieren reservar para mañana.
-Tres plazas, ¿a qué sí?

2 comentarios:

cierzo dijo...

¡Un día de ventaja ya!

Bernardo José Mora dijo...

No había color.