lunes, 14 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (14)

14
La hospitalera del albergue de Cádavo se llama Lola. A eso de las siete de la tarde, Lola se pasa por el albergue para tomar nota de los peregrinos que han llegado hoy. Después de apuntar nuestros nombres y cobrarnos los cinco euros que en Galicia están establecidos como tarifa única para todos los albergues, Lola se queda un rato a darnos un poco de conversación. Yo tengo más ganas de salir a dar una vuelta por el pueblo que de quedarme aquí de cháchara, pero tampoco le quiero hacer un feo a la buena señora y no solo me quedo también sino que incluso digo alguna palabra. Lola nos cuenta que el año pasado hicieron noche en Cádavo más de tres mil peregrinos -nos dice el número exacto después de comprobarlo en su talonario de recibos-, y que en verano hubo que habilitar el pabellón deportivo porque en el albergue no cabían. A Cádavo hoy solo hemos llegado tres. Poco antes que yo lo ha hecho una pareja de peregrinos vascos, chico y chica, que han empezado el Camino esta misma mañana en Fonsagrada y ya se quejan de cansancio. Cuando he entrado en el albergue, la puerta del cuarto de las duchas estaba abierta y a la chica casi le he visto las tetas.

1 comentarios:

Dani dijo...

Jajajajaja, tremendo el final.