lunes, 21 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (20 y 21)

20
Con las aldeas gallegas pasa que como la mayoría no tienen señal informativa alguna que diga de cual se trata, hay que adivinarlo o, cuando menos, deducirlo a partir del mapa y el tiempo que uno lleva caminando. Y si son algo más de las once de la mañana y llevo cuatro horas largas de marcha, igual esto es Vilouriz. Y si esto es Vilouriz, entonces Vilouriz es una minúscula aldea con un par de calles estrechas y unas pocas casas. La atravieso siguiendo las flechas amarillas y justo antes de salir me tengo que echar a un ​lado y arrimarme a la pared de una casa porque media docena de vacas viene por mi mismo camino pero en dirección contraria y, por lo visto, ellas tienen preferencia. La señora que las guía va detrás con una vara. Al verme sonríe y se acerca con la mano extendida. La tiene tan fría como la mía. Pero no me la suelta mientras dura la conversación.
-¿Vas caminando?
-Pues sí, señora.
-¿Y solo?
-Pues también.
-¿Hasta Santiago?
-Pues claro.
-Pues va a llover.

21
-Mejor por la carretera de la izquierda.
No le he preguntado nada. Ni siquiera he mostrado duda cuando he llegado a la bifurcación. Pero el hombre se muestra tajante.
-La de la izquierda.
-Pero las flechas dicen que es por la de la derecha
-Pero por la de la izquierda se va directamente al centro de Melide. Es más corto. Y aunque no haya flechas es el camino tradicional porque es por donde va todo el mundo. LLegará antes por aquí.
-Ah, gracias.
Y le hago caso y me pongo a caminar por la carretera de la izquierda. Al cabo de un centenar de metros me paro, miro hacia atrás, veo que el señor ya no está donde estaba y me vuelvo al principio para coger la carretera de la derecha. La de las flechas.

0 comentarios: