lunes, 28 de febrero de 2011

Girod gana en Bourges


Que llueva en Bourges entra dentro de lo esperado. Aún así, dependiendo de lo que tengas que hacer, la cosa puede joder bastante. Mucho si se trata de participar en las 24 horas. Hubo un año en que incluso nevó y hubo que suspender la prueba cuando solo se llevaban seis horas (y otro, es verdad, en el que hizo buen tiempo y yo gané). Este fin de semana ha llovido durante un buen número de horas, lo que ha hecho que se resintieran las marcas y se produjeran muchos abandonos. Finalmente la victoria ha sido para el suizo Urbain Girod en hombres y la italiana Nicoletta Mazera en mujeres. El amigo Zoltan Czukor acabó en decimosexto lugar después de haber comandado la prueba durante al menos la mitad de esta.

Resultados mujeres:
1.- MIZERA MARGONELLI Nicoletta (ITA) 171,000 km; 2.- BERTHAULT-KORZHYK Annie (FRA) 162,009 km; 3.- QUINQUETON Bernadette (FRA) 157,528 km.
4.- MOINEAU Isabelle (FRA) 146,,720 km; 5.- DOUET Christiane (FRA) 132,597km; 6.- LANDRU Noelle (FRA) 129,475 km; 7.- BIZARD Claudie (FRA) 95,724 km.
Resultados hombres:
1 GIROD Urbain (SUI) 195,936 km; 2.- LETESSIER Gilles (FRA) 192,234 km; 3.- MARECHAL Pascal (FRA) 190,544 km.
4.- BUNEL Dominique (FRA) 189,599 km; 5.- PELLERIN Alain (FRA) 186,420 km; 6.- ALBRECHT Jacky (FRA) 182,928 km; 7.- DIEN Daniel (FRA)180,121 km; 8.- VERNIER Jean-Pierre (FRA) 180,061km; 9.- GILLES Philippe (FRA) 177,881 km; 10.- BUNEL Pascal (FRA) 177,286 km, 11.- BERT Dominique (FRA) 176,940 km; 12.- GRASSI Alain (FRA) 172,976 km; 13.- DUFRIEN Pascal (FRA) 172,585 km; 14.- BIEBUYCK Pascal (BEL) 171,201 km; 15.- HAZENBOSCH Kris (NED) 168,990 km; 16.- CZUKOR Zoltan (HUN) 167,848 km; 17.-KERLAU Yves-michel (FRA) 162,166 km; 18.- DALPHIN Daniel (FRA) 159,012 km; 19.- GIRAUDEAU Denis (FRA) 156,558 km; 20.- DERRIEN Franck (FRA) 154,390 km. Hasta 31 clasificados.

Foto: France3

domingo, 27 de febrero de 2011

52:15

Hago 20 km a las ocho de la mañana y luego me voy andando hacia el lugar de la salida de los 10 km Ciutat de Palma. Mientras llego se va fastidiando el día. Tanto que si no es porque ya he pagado la inscripción, me doy la vuelta. No tarda en ponerse a llover.
Al final, 52:15. 26:23 el primer 5 y 25:52 el segundo. El 439º de 512.

jueves, 24 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (la última)

25
Toma mi credencial y la extiende sujetándola con ambas manos. La oficina del peregrino de Santiago ya no está donde estaba la primera vez que llegué a ella para solicitar la compostela. He tenido que preguntar a dos personas. La primera tampoco sabía dónde estaba.
-¿Viene desde Oviedo?
-Sí.
-¿Por el Primitivo?
-¿Por dónde si no?
​Tampoco es un cura el que está hoy tras el mostrador. La que comprueba rutinariamente que en mi credencial estén los sellos reglamentarios es una chica.
-¿Y a pie?
-Por supuesto.
-¿Todo el camino?
-Pues claro.
Y después de introducir unos datos en el ordenador -tampoco tenía ordenador el cura de antes-, saca una compostela de un cajón y empieza a escribir mi nombre en ella.
-¿Pero no me vas a preguntar si lo he hecho por motivos religiosos?

miércoles, 23 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (23 y 24)

23
De pronto veo a lo lejos, al final de la larga recta, a un peregrino caminando. Es el primero que me voy a encontrar sobre la ruta desde que empecé el Camino en Oviedo hace una semana. Ya solo nos quedan unos pocos kilómetros hasta la cima del Monte del Gozo y el descenso final hasta Santiago. Supongo que le alcanzaré antes. En ese momento un coche se pone a mi altura y su conductor me saluda. El asiento de al lado lo ocupa su señora. Como no viene ningún otro coche hablamos algo. (Para quien no lo sepa, en este tipo de encuentros fugaces suelo ser bastante simpático, aunque últimamente me repito mucho.) Cuando nos despedimos y, de nuevo solo, vuelvo a mirar hacia adelante ya no veo al peregrino. Pues tan rapido no iba, francamente. Al cabo de unos minutos me lo encuentro sentado junto a un muro a la entrada de una finca. Parece que está enfadado.
-Oye, ¿tu sabes cuánto falta para el Monte del Gozo?
-No puede faltar mucho.
-Pues al cartel que pone que faltaban doce kilómetros para Santiago lo he pasado hace ya más de dos horas. Voy a cuatro y medio o cinco kilómetros por hora. A ese ritmo ya debería estar por lo menos a la entrada de la ciudad y en cambio ni siquiera veo dónde está el Monte.
​-Es raro, sí.
-Aquí lo que pasa es que esta gente nos hace dar vueltas y más vueltas por los alrededores para enseñarnos monumentos, iglesias y otras cosas en lugar de llevarnos directamente a Santiago.
Me encojo de hombros, le doy la razón, le deseo suerte, me despido y sigo. Todavía tardaré casi media hora en llegar a lo alto del Monte.


24
En la última etapa se muere mucha gente, por lo visto. Supongo que antes también, pero es a partir de Arzúa cuando he contado, al borde del camino, al menos tres recordatorios en memoria de peregrinos que nunca llegaron a Santiago. Entre Oviedo y Arzúa no he visto ninguno. Sobre ellos o a su lado, junto a algunas flores ya mustias, unos pequeños montoncitos de piedras levantados por peregrinos que pasaron por allí y se detuvieron unos instantes antes de, ellos sí, continuar su camino, se levantan a modo de homenaje particular. Aquí sí que se juntan todos los caminos y tanto da si saliste de Sarria para hacer el Camino en cuatro días justitos como si llevabas tres semanas y media de caminata desde Roncesvalles: la compostela ya no te la dan.

martes, 22 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (22)

22
-La número tres.
-¿Cómo?
-La cama número tres, esa es la suya.
-Ah vale. ¿Y cuántos peregrinos han llegado hoy?
-¿Cuántos van a ser? Pues tres.
Y después de que la hospitalera de Arzúa me selle la credencial subo al dormitorio. Es una gran habitación con una veintena de literas. Cuarenta camas. Dejo mis cosas junto a la número veintiséis. Alguien descansa ya en la número uno. Luego sabré que es Ana, una chica coreana. Al otro lado, cerca de donde he dejado mis cosas, están la mochila y el saco de otro peregrino. Luego sabré que ha salido a comprar la cena, se llama Ángel y es español. Tendrá unos sesenta años. Ana y Ángel han hecho esta etapa juntos desde Melide. La hosiptalera le ha asignado a Ángel la cama número ​dos, pero ocupa la treinta y pico.
-Es que no quería molestar a Ana.
-Sí, claro, la intimidad...
-No, es que ronco mucho, lo siento.

lunes, 21 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (20 y 21)

20
Con las aldeas gallegas pasa que como la mayoría no tienen señal informativa alguna que diga de cual se trata, hay que adivinarlo o, cuando menos, deducirlo a partir del mapa y el tiempo que uno lleva caminando. Y si son algo más de las once de la mañana y llevo cuatro horas largas de marcha, igual esto es Vilouriz. Y si esto es Vilouriz, entonces Vilouriz es una minúscula aldea con un par de calles estrechas y unas pocas casas. La atravieso siguiendo las flechas amarillas y justo antes de salir me tengo que echar a un ​lado y arrimarme a la pared de una casa porque media docena de vacas viene por mi mismo camino pero en dirección contraria y, por lo visto, ellas tienen preferencia. La señora que las guía va detrás con una vara. Al verme sonríe y se acerca con la mano extendida. La tiene tan fría como la mía. Pero no me la suelta mientras dura la conversación.
-¿Vas caminando?
-Pues sí, señora.
-¿Y solo?
-Pues también.
-¿Hasta Santiago?
-Pues claro.
-Pues va a llover.

21
-Mejor por la carretera de la izquierda.
No le he preguntado nada. Ni siquiera he mostrado duda cuando he llegado a la bifurcación. Pero el hombre se muestra tajante.
-La de la izquierda.
-Pero las flechas dicen que es por la de la derecha
-Pero por la de la izquierda se va directamente al centro de Melide. Es más corto. Y aunque no haya flechas es el camino tradicional porque es por donde va todo el mundo. LLegará antes por aquí.
-Ah, gracias.
Y le hago caso y me pongo a caminar por la carretera de la izquierda. Al cabo de un centenar de metros me paro, miro hacia atrás, veo que el señor ya no está donde estaba y me vuelvo al principio para coger la carretera de la derecha. La de las flechas.

domingo, 20 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (19)

19
La aldea de San Román de Retorta la conforman media docena de casas diseminadas aquí y allí. El albergue está aquí y el bar, maldita sea, allí. Así que si quiero tomarme un café con leche antes de irme a dormir no me queda otra que desandar casi un kilómetro de camino. A oscuras y lloviznando.
Llegado a San Román de Retorta, al peregrino se le abren tres posibilidades. La primera, continuar por la ruta oficial por Ferreira y Merlán hasta Melide, donde el Camino Primitivo se une con el Francés. La segunda, un poco más larga, aunque quizás más cómoda, es seguir la carretera y unirse al Camino Francés en Palas de Rey para continuar desde allí hasta Melide. La tercera es tomar la antigua calzada romana, de la que ya no queda más que algún vestigio escondido, pero que tiene la ventaja de acortar la ruta hasta Ferreira un buen par de kilómetros.
El dueño del bar de Sán Román es partidario de que los peregrios sigan la calzada romana. Dice que aunque el camino oficial esté marcado por otro sitio, en la antigüedad la gente siempre iba por la calzada romana, que para algo estaba. La existencia de la calzada la recuerda la réplica de un miliario dedicado a Calígula que se levanta a la entrada de San Román y del que el dueño del bar tiene una foto en la pared. Para terminar de convencerme me enseña libros sobre la historia del lugar y abre una carpeta y entre otros muchos papeles saca otra foto de una estela funeraria que hace años se encontró allí enfrente mismo. Digo yo que con bastante menos material que este se ha escrito más de un bestseller de esos que tratan sobre sociedades secretas, enigmas milenarios y conspiraciones a escala mundial. El dueño del bar daría para un buen personaje secundario.
-¿Quiere un pincho de queso antes de tomarse el café?

sábado, 19 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (18)

18
Helen y Luis hacen el camino juntos. Helen es canadiense y Luis de Vilafranca del Penedés. Al albergue de San Román de Retorta han llegado hoy caminando desde Lugo. Son veinte kilómetros y casi todos por la carretera. San Román de Retorta no pasa de ser una aldea y el el albergue una pequeña cabaña con dos dormitorios, una cocina y ninguna puerta aparte de la de la entrada. El baño está fuera.
Tanto Helen como Luis andarán por los cincuenta y tantos años. Ella habla bien el español, y aunque conmigo intenta hacerlo también en inglés yo no me dejo. Entre relatos de caminos presentes y pasados, Helen cuenta cosas de cuando vivía con su padre en África. No dice en qué parte de África, pero uno no puede menos que esperar que fuera en alguna en la que hubiera leones. Helen y Luis me invitan a cenar con ellos. Van a hacer macarrones con salsa de tomate.
-Pues yo tengo algo de jamón.
-Ella es vegetariana.
-Me lo imaginaba.

jueves, 17 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (16 y 17)

16
-¿Y vas solo?
Tendrá unos cincuenta y tantos años, va vestido de oscuro aunque se muestra jovial en el trato, y lleva en la mano un par de libros de teología. El cura de la parroquia. Así que seguimos hablando un rato, junto a la tapia del pequeño cementerio, con la ciudad de Lugo ya a la vista y el día amenazando lluvia.
-¿Y cómo es que se te ha ocurrido hacer el Camino solo dos semanas después de que haya finalizado el Año Santo?
-Pues mire, me alegro de que me haga esta pregunta.

17
-¿El bocadillo lo quiere de chorizo normal o de chorizón?​
-¿Cómo dice?
Yo lo que quería era simplemente poder comer algo sin perder en ello mucho tiempo ni tener que preocuparme por nada, mucho menos tener que tomar decisiones importantes. Por eso he pedido un bocadillo de chorizo y me he sentado en la barra. Si lo llego a saber, paso de largo por Lugo y cruzo el Miño sin pararme. Menos mal que el dueño de la taberna, que se ve que me entiende, interviene para aconsejarme que mejor de chorizón.
-Y ya de paso, déme uno de esas raciones de callos que toma todo el mundo.
Es domingo y, además, la hora de comer, así que la taberna está llena de gente. E​n la tele dan un partido de segunda división, pero apenas se oye. Un ciclista entra y pide un aquarius y le sirven también una ración de callos que se toma de pie en un rincón.​ Una mujer joven se acerca y la señora que está tras la barra le dice que en la taberna no tienen servicio de mesas, que si quiere algo que venga a pedirlo y se lo lleve ella misma. ​
Me termino el bocadillo y pido un café y, ya de paso, la cuenta, que quiero llegar s San Román de Retorta antes de que se ponga a llover.
-Tres euros con diez.
-¿Me has cobrado los callos?
-Eso no cuesta nada.
-Ah, pues qué bien.​

martes, 15 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (15)

15
Gondar no tiene bar pero sí dos máquinas expendedoras. Una es de cafés y la otra sirve desde cocacolas a chocolatinas. Las máquinas están en el mismo borde de la carretera que atraviesa el pueblo, junto a la entrada de una casa, y de su existencia ya dan noticia dos carteles clavados en un árbol que hay a poco de salir de Villar de Cas. Uno de los carteles es rojo con letras blancas y el otro blanco con letras azules y rojas. En el cartel rojo se lee: "Cafés, refrescos, zumos, agua, chocolate, frutos secos, bolleria, golosinas". Más abajo, el azul viene a concretar un poco la información: "Máquina de cambio. Bebidas frías. 2 km".
A mi me ocurre que me cuesta pasar por delante de una máquina de café sin tomarme uno, da igual que no tenga muchas ganas y que esté camino de Santiago o de vuelta del Corte Inglés, así que hoy desayuno dos veces: el cáfé con leche y el cruasán relleno de cacao que me he tomo en Gondar, de pie y sin quitarme la mochila, y el café con leche con galletas que me he tomado en un bar de Castroverde hace un par de horas, mientras miraba la tele junto a un grupo de cazadores a punto de salir de montería. Las galletas estaban en un bol sobre la barra y yo me iba sirviendo a medida que sorbía el café y seguía las noticias. Me he quedado hasta los deportes.
-¿Cuánto es?
-Un euro con veinte.
-Pero si me he comido lo menos media docena de galletas...
-Eso no cuesta nada.​
-Ah, pues qué bien.​

lunes, 14 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (14)

14
La hospitalera del albergue de Cádavo se llama Lola. A eso de las siete de la tarde, Lola se pasa por el albergue para tomar nota de los peregrinos que han llegado hoy. Después de apuntar nuestros nombres y cobrarnos los cinco euros que en Galicia están establecidos como tarifa única para todos los albergues, Lola se queda un rato a darnos un poco de conversación. Yo tengo más ganas de salir a dar una vuelta por el pueblo que de quedarme aquí de cháchara, pero tampoco le quiero hacer un feo a la buena señora y no solo me quedo también sino que incluso digo alguna palabra. Lola nos cuenta que el año pasado hicieron noche en Cádavo más de tres mil peregrinos -nos dice el número exacto después de comprobarlo en su talonario de recibos-, y que en verano hubo que habilitar el pabellón deportivo porque en el albergue no cabían. A Cádavo hoy solo hemos llegado tres. Poco antes que yo lo ha hecho una pareja de peregrinos vascos, chico y chica, que han empezado el Camino esta misma mañana en Fonsagrada y ya se quejan de cansancio. Cuando he entrado en el albergue, la puerta del cuarto de las duchas estaba abierta y a la chica casi le he visto las tetas.

domingo, 13 de febrero de 2011

Y otro


Campeonato de Baleares de Pista de Invierno. Un 5.000. El número 127.
1.- Mario Avellaneda Soriano (74 CA Pitiús) 23:07.0; 2.- Marc V. Tur Picó (94 Ema Sta Eularia) 23.42.3; 3.- Bernardo José Mora M45 (63 CAB-Siurell) 26:06.5; 4.- Pedro Pajares Arias (46 CM Mallorca-Toni Peña) 28:23.6; 5.- Eduardo Amorós Morales (54 CA Corre Caminos) 29:13.9.
Angel S. Salazar Galán (92 CA Pitiús) y Víctor Cardona Tur (95 CA Sa Raval), dq.

sábado, 12 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (13)

13
Las once y cuarto. Fonsagrada es la primera localidad en la que encuentro un bar abierto desde que a las siete de la mañana, a oscuras y en ayunas, salí del albergue de Castro para ascender al alto del Acebo. Allí arriba, a mil metros de altitud, el camino entra en Galicia y los hitos que lo jalonan empiezan a indicar ya la distancia precisa que queda hasta Compostela. La indican en metros, que me parece a mí que ya es mucho precisar. Desde Fonsagrada son algo menos de 161.000.
El sábado es día de mercado en Fonsagrada y la cosa está animada. Mientras espera a que se haga el café para servírmelo, la señora del Bar España saca una bandeja con unos pequeños trozos de cruasán y bollos pinchados con un palillo.
-¿Quiere un pinchín?
-Mejor si es un pinchón.

viernes, 11 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (12)

12​
En Castro no hay albergue de peregrinos, aunque sí un albergue juvenil que hace las veces. De hecho, como Castro es tan solo una pequeña aldea al borde de la carretera que sube al Puerto del Acebo, el albergue juvenil hace también las veces de bar y de restaurante para sus habitantes, que en cuanto termina la jornada se acercan a pasar el rato. Y es que a Castro llegas, dejas tus cosas en la habitación y te sientas a ver la tele o escribir tus notas porque tampoco hay mucho que hacer aparte de esperar la cena.
-El museo está cerrado a estas horas, pero puedes visitar el castro...
-Creo que lo dejaré para otra ocasión.​
-Pues para hoy tengo fabada de primero y filete de ternera de segundo. ¿Quieres patatas o ensalada?
El teléfono suena varias veces mientras espero. Sandra deja la cocina para contestar y como estamos ella y yo solos me da luego las novedades junto con un poco de conversación. La primera llamada era de unas chicas viajeras que llegan hoy pero piden que las esperen, que igual tardarán un poco. La segunda es de unos peregrinos que quieren reservar para mañana.
-Tres plazas, ¿a qué sí?

jueves, 10 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (11)

11
El de Salime es uno de los famosos pantanos que mandó construir Franco durante la posguerra. Las obras comenzaron en 1946 y ocuparon a más de tres mil trabajadores traídos desde diferentes puntos de España. Cerca de un centenar de ellos perdieron la vida a lo largo de los ocho años que hubieron de transcurrir hasta el día en que los del Nodo pudieron filmar su inauguración.
Al embalse se llega desde La Mesa después de una corta y dura ascensión y de la interminable bajada que la sigue. Si el embalse queda siempre a la vista por muchas vueltas que dé el camino, la presa, sin embargo, no se vislumbra hasta casi el final de la bajada. Sus 128 metros de altura la convirtieron en su momento en la más grande de España y en la segunda mayor de Europa. La carretera que lleva a Grandas de Salime pasa por encima mismo de ella. En uno de sus lados, una sucesión de pequeños balcones rematados por una simple barandilla permite asomarse y mirar hacia abajo.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (10)

10​
A Lago llego tras cuatro horas de marcha y después de haber ascendido y descendido el Puerto del Palo. Son 1.146 metros sobre el nivel del mar y aunque se hace duro en su parte final, queda el consuelo de que desde aquí a Santiago ya no habrá que subir nada más alto. A poco de entrar en Lago un señor me sale al encuentro tendiéndome la mano.
-Venga conmigo, que le voy a enseñar algo.
Y el señor me hace desandar unos metros del camino para mostrarme una pequeña capilla y un árbol.
-Es un tejo y está catalogado. Es uno de los cinco más antiguos de Asturias.
-Y bien grande que es.
-Cinco metros de circunferencia, nada menos. La iglesia que hay al lado es muy antigua también, pero menos que el tejo, porque antes que la iglesia siempre está el tejo. Por algo lo consideraban el árbol de la vida y la muerte, ya sabe. Porque lo sabe, ¿no?
-Pues...
Y me cuenta que antiguamente la gente se reunía ya en torno al tejo y que el cristianismo no hizo otra cosa que adopar luego la tradición pagana edificando una iglesia en el mismo lugar. Por eso, junto a cada iglesia hay un tejo. Así en todas partes.
-En Lago quedamos muy pocos ya -me dice el señor mientras me acompaña calle arriba hasta la salida del pueblo-. La mayoría de la gente se ha ido a vivir a Oviedo e incluso más lejos, incluso a América, y solo algunos hemos vuelto ahora que nos hemos jubilado para intentar levantar un poco el pueblo... En fin, ya se verá. Que tenga buen camino, peregrino. ¿Hasta dónde va hoy?

martes, 8 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (9)

9​
Si hay algo que ya empiezo a odiar, y eso que este solo es mi tercer día, es tener que meter cada mañana el puto saco de dormir en su funda. Y hoy encima lo tengo que hacer a oscuras.

El albergue de Pola de Allande ocupa el edificio de lo que antes fueron las escuelas del pueblo. El hospitalero lo abre cuando llegan peregrinos y después de tomar nota de sus nombres, sellarles la credencial y cobrarles tres euros (el orden suele ser este), se marcha dejándolo abierto. No entrega llave alguna a los peregrinos porque dice que como el cuartelillo de la Guardia Civil está al lado mismo allí no roba nadie.

El albergue tiene un único dormitorio con un montón de literas. La mía está en un rincón, en el extremo opuesto a donde duermen los tres peregrinos de Valladolid, que como llegaron antes se cogieron las que están más cercanas a los radiadores. Como ellos no tenían la menor intención de levantarse a las seis y media procuro apañármelas para vestirme a tientas. Al final, tras hacer y deshacer la mochila dos veces porque no encuentro un montón de cosas, acabo encendiendo la luz de la linterna frontal. Tardo un poco en hacerlo porque la linterna era precisamente la primera cosa que no encontraba.
Me doy cuenta de que no soy el único que está despierto. Uno de lo peregrinos de Valladolid ronca ruidosamente y otro chasquea la lengua una y otra vez para intentar que deje de hacerlo. No sé qué base científica tendrá ese método, pero por un momento parece que funciona. Ya solo me faltaba esto: que después de estar toda la noche roncando el muy cabrón parara justo cuando me voy. Me quedo a esperar, contando los segundos desde el último ronquido. Quince, dieciséis, diecisiete...

Mientras cierro la puerta oigo a su compañero chasquear nuevamente la lengua.​

lunes, 7 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (7 y 8)

7​
En Campiello, a mitad de camino entre Tineo y Pola de Allande, está Casa Herminia, uno de los hitos del Primitivo. Casa Herminia es tienda, bar, restaurante y albergue de peregrinos (no diré que todo en uno porque el albergue está en la acera de enfrente). En Casa Herminia me paro cuando es la hora de comer y pido un café con leche.
-¿Quieres que te eche en el café un chorrito de orujo, que está muy bueno?
-A ver si no me va a gustar...
Además de servir tras la barra, Herminia sella la credencial a los peregrinos (pone dos sellos, el típico del Camino y el de la casa, con su dirección y teléfono, que nunca se sabe...), escribe en ella unas palabras de ánimo y les da un poco de conversación.
-¿Qué, peregrino? ¿Está bueno o no está bueno?
-Está bueno. ¿Puedo coger unas galletitas de estas de nata?


8​
El alto de Porciles está a 770 metros sobre el nivel del mar y a pocos kilómetros de Pola de Allande. Ya empieza a declinar el sol cuando llego. En el mismo alto, justo en la curva donde la carretera empieza a descender, hay una casa, y frente a esta un señor que me mira pasar.
-¿Quiere que le selle la credencial?
-Bueno.
Me guía hasta el interior de la casa, que en realidad es una especie de venta y quizás hasta bar en horas convenidas, y mientras coge el sello de detrás del mostrador me cuenta que hace unas horas pasaron por aquí mismo otros tres peregrinos.
-¿A qué horas exactamente?
-A las dos. ​¿Le pongo el sello aquí al lado?
-Sí, ahí mismo.
En la credencial de peregrino no queda muy claro si los sellos hay que ponerlos de arriba a abajo o de izquierda a derecha y la gente se lo piensa dos veces antes de estampar el suyo, no vaya a hacer un estropicio (tampoco pasa nada porque al final en Satiago la compostela te la dan igual).
-Me quedará ya poco para Pola, ¿verdad?​
-Sí.
-¿Cinco kilómetros?
-O seis.​

domingo, 6 de febrero de 2011

Uno más

Que no se diga.

Campeonato de Baleares de 10 km ruta. Polígono Son Castelló, Palma.

1.- Alex Florez (M35 ADA Calviá), 46:46; 2.- Mario Avellaneda (M35 Pitiús) 48:12; 3.- Marc Tur 49:58 (JV IND); 4.- Ángel Salazar 50:57 (JR Pitiús); 5.- Bernardo José Mora (M45 Siurell) 55:43; 6.- Eduardo Amorós (M55 Correcaminos) 1:01:31; 7.- Pedro Pajares (M65 MTP) 1:01:40.

viernes, 4 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (5 y 6)

5
El albergue de peregrinos de Salas no tiene hospitalero oficial. El peregrino tiene que pasarse por el restaurante Casa Pacita a que le den las llaves. Después de prometer que mañana no se marchará sin devolverlas, le dicen donde está el albergue y hacia allí se va solo con su mochila. El albergue ocupa los bajos de un edificio nuevo a la entrada del pueblo, pasado el tanatorio y la fábrica de danones y a poca distancia del restaurante de doña Pacita según se dobla la esquina. Doña Pacita es realmente la propietaria del local, cuyo uso cede a los peregrinos que van a Santiago sin pedir de ellos más que cinco euros de donativo para mantenerlo limpio y pagar los recibos del agua y la luz. (En el Camino de Santiago el concepto de donativo recuerda un poco al de las papeletas de la lotería de Navidad, si bien es verdad que en Salas nadie sigue al peregrino para ver si lo deja o no en la hucha antes de partir.)
No hay nadie en el albergue cuando llego y ya son casi las seis de la tarde, así que no es de esperar que vaya a tener compañía ya, lo que es un alivio porque hoy no tenía muchas ganas de pasarme lo que queda del día hablando, francamente. Al escribir mi nombre en el registro -en Salas el peregrino se lo tiene que hacer todo él, ya he dicho que no hay hospitalero que valga- leo que anoche pararon aquí tres peregrinos más de Valladolid que empezaron a caminar ayer mismo en Grado. Pues como uno de ellos se haya escaqueado a la hora de dejar el donativo, el que al final va a quedar mal ante doña Pacita voy a ser yo.

6​
En El Pedregal decido pararme a comer algo del jamón que me traje de casa junto con el panecillo que he comprado en La Espina. Todavía no son las once de la mañana pero estoy con un café con leche desde que salí de Salas a eso de las siete (y gracias que estaba el bar abierto). ​Dejo la mochila junto a la entrada de la iglesia y me acerco a la fuente con la botella en la mano. ​Cuando voy a llenarla una señora que sale en ese momento de la casa de enfrente me dice que mejor que de esa fuente no, que el agua es potable, pero que mejor que no.
-Las vacas del campo, ya sabe.
La señora me guía hasta un cobertizo que hay junto a su casa y me deja llenar la botella de genuina agua del grifo.
-Así que haciendo el Camino, ¿eh? Yo también lo hice hace algunos años.
-¿Ah, sí ¿Y desde dónde?
-Coño, desde mi casa.

martes, 1 de febrero de 2011

Camino Primitivo: las notas (4)

4
En Cornellana hay albergue de peregrinos. Viniendo de Grado, a Cornellana se llega después de cruzar el río Narcea por allí donde se le unen las aguas del Nonaya. Antes, sin embargo, hay que subir hasta el santuario de Nuestra Señora del Fresno por un lado de la loma para volver a bajar por el otro, pasando por entre las obras de lo que pronto será una nueva autovía y bajo lo que promete ser un viaducto de tres pares de cojones. A Cornellana viene la gente a pescar el salmón. En Cornellana. ya digo, hay albergue y hasta un monasterio que, se dice, acoge a peregrinos, pero son las tres de la tarde y yo lo que busco es un sitio donde parar a comer bien y rápido antes de seguir hasta Salas. En la calle principal está el Bar Casino, llamado también "La casa de los bocadillos".
-Los tenemos de jamón, de queso, de jamón y queso, de lomo, de beicon, de ternera empanada...
-¿De ternera empanada?
-Es la especialidad de la casa.
-Pues venga.
-¿Algo más?
-¿Puede poner el telediario?​