jueves, 15 de febrero de 2007

Momento reflexivo

Lo bueno que tiene esto de seguir marchando cuando eres un veterano es que lo haces ya por poco más que por el simple placer de sumar kilómetros (que ya es bastante). Ello, además, te permite gozar de una perspectiva un tanto diferente y -por qué no- distante, y comprender y aceptar muchas cosas que antes no comprendías ni aceptabas de ninguna de las maneras. La primera: que la marcha es un deporte minoritario y que los que se ganan la vida marchando tienen muchas razones por las que dar las gracias. ¿Cuánta gente pagaría por ver una prueba de marcha en televisión? ¿Cuánto dinero genera un marchador de manera ya no solo directa sino siquiera indirecta? ¿Qué valor tiene como producto publicitario? Se oyen muchas quejas por causa del poco interés que demuestran los patrocinadores, pero... ¿alguien sabe cuál es el patrocinador de Nathan Deakes, recordman mundial de los 50km?

4 comentarios:

Mária dijo...

(He hecho trampa, lo he buscado) ¿Y?

Bernardo José Mora dijo...

Pues que ya sabes más que yo y que la mayoría de la gente.

Anónimo dijo...

La marcha. ¿Un deporte en extinción?

¿Quien sabe? Igual al paso de los años descubrimos que la gente harta de tanta mediocridad y tanta telebasura superpatrocinada le da por recuperar "esencias" y preguntarse otra vez por sí mismos y no por la Aida de "Gran Hermano". En ese momento más de uno mirará la marcha con admiración y buscará en los libros de historia (porque internet será de "superpago" y se habran eliminado las páginas "poco rentables") quienes fueron los marchadores capaces de llevar a cabo esas proezas que abundan en nuestro deporte como por ejemplo las que tu realizas. Igual en ese momento alguien se dará cuenta que la gesta de un tal Filípides en la Grecia del 490 a.C. la realizó un más que probable "marchador".

Bernardo José Mora dijo...

Esto último, sin duda alguna.
Gracias