jueves, 4 de octubre de 2007

André & Sra.


La foto es una historia en sí misma. Conozco a André (y a su señora) desde hace ya varios años. De hecho, no recuerdo haber participado en ninguna prueba de gran fondo en Francia en los últimos cinco o seis años en los que no estuviera él también presente. Y no recuerdo haberle visto terminar ninguna jamás. Creo que André es de los que disfrutan de marchar y que cuando llega el momento en que dejan de hacerlo sencillamente se paran y ya está. En Roubaix se retiró a las 15 horas, con 104 kilómetros en las piernas. A sus sesenta y tantos años o más.
Normalmente, André llega al lugar de la prueba en su coche con su mujer, montan su pequeña tienda de campaña en el lugar destinado al efecto, y a partir de ese momento cada uno se dedica a su trabajo: André a marchar y su señora a avituallarle. Día y noche. Desde que empieza hasta que decide dar por terminada su participación. Como siempre se retira, nunca tengo ocasión de despedirme de él (ni de ella). Pero jamás dejo de ir a saludarlos nada más verlos. Son amigos míos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hay buena gente en el mundo. eso es disfrutar.
sinceramente ya me gustaria a mi que mi mujer viniera a las carreras, aunque solo fuera para aplaudir un rato.
animo campeon.

la granota dijo...

Y a mí mi marido.

Cientounero dijo...

Mi mujer viene conmigo a las carreras pero...

La última en los 101 de Ronda. Proyectó llevarme una tortilla de patatas a Setenil, era el kilometro 65 ó 70 de los 101. Cuando le llamo diciendo que me quedan 4 kilometros para Setenil, más o menos me riñe que porqué voy tan rápido que aún no la ha hecho, que me espere en Setenil. Yo como es lógico hice lo previsto, solo me limpié los pies y me cambié de calcetines y seguí. Fueron otros cientouneros los que se aprovecharon de una tortilla que les sentó a gloria. Incluso estaba calentita me contaron luego.

Yo seguí con las barritas energéticas....