jueves, 5 de febrero de 2009

Tu quoque Brutus


Que no se diga. Porque yo, como JJ, también he tenido mis momentos de debilidad. Esta foto tiene casi diez años. Corresponde a la París-Colmar de 1999. Por entonces debía de llevar en torno a 250km y acababa de dejar atrás Sermaize-les-Bains, donde había aprovechado el reglamentario reposo de tres horas (los marchadores teníamos habilitados unos camastros en un local municipal que íbamos ocupando a medida que llegábamos, y una vez pasado el somero reconocimiento médico obligatorio). Cuando me desperté, me puse de nuevo las zapatillas y salí a la calle dispuesto, aunque con no muchas ganas, a reemprender la marcha, me encontré con que estaba lloviendo. Como tampoco era cuestión de esperar a que dejara de llover para salir -aunque eso fue lo que yo insistía en hacer-, fue de esta guisa, con Sigrid sujetando un paraguas que nos dejaron, como cubrí los primeros y renqueantes kilómetros del día.

5 comentarios:

titoberna dijo...

Que media más espeluznante llevaron los rusos y polacos,8km/h.Seguro que iban puestos hasta arriba.Solo acabaron 11,pero que tíos más bestias.Bernardo,como no vas a tener momentos de debilidad,si hacer 500km es un auténtica salvajada.De todas maneras,enhorabuena,yo hubiera firmado por llegar al km 357,aunque a ti te hubiera sabido a poco.Un saludo.

Bernardo José Mora dijo...

Ese año fue el más bestia en cuanto a ritmos de los últimos tiempos gracias al mano a mano que mantuvieron los dos polacos -Klapa y Urbanowski- durante casi toda la carrera. Al final fue Urbanowski el que reventó. Imagínate cómo le quedaría el cuerpo que acabó haciendo los últimos 40km -al menos- calzado con una zapatilla en un pie y una sandalia en el otro.

Vic dijo...

Vaya, me he alegrado de ver a Sigrid...¿Todavía anda enrrolada en la competición?
Vic

Bernardo José Mora dijo...

El domingo que viene tenemos campeonato y piensa salir.

Pere dijo...

Sin comentarios... Las dos últimas fotos (la tuya y la de JJ) enormes ejemplos de realismo mágico. Nos vemos el 1 de marzo.