martes, 24 de agosto de 2010

Guía para la redacción de crónicas atléticas

Hace unas semanas, durante un debate surgido en el foro de atletasdebaleares.com a raiz de la publicación por parte de un forero de una interminable crónica por entregas, anuncié que, basándome en mi experiencia y con la esperanzada pretensión de que semejante suceso no se volviera a repetir, iba a escribir en breve un artículo a modo de guía para la redacción de este tipo de crónicas atléticas. Me arrepentí en seguida, claro, pero que no se diga que no cumplo lo que prometo.

¿Así que tú también tienes un blog o participas en foros y quieres escribir tu propia crónica del maratón, medio maratón o la popular de 6,7 kilómetros en la que participaste el fin de semana pasado? Bueno, pues habrá que joderse. Pero mientras tanto permíteme que, con la intención de hacernos menos pesaroso el trance, te dé una serie de pautas generales para escribirla. No estás obligado a seguirlas, pero recuerda que mucho menos obligado estoy yo a leer tus putas crónicas.

Si quieres, llámalo humildad. Yo prefiero llamarlo sentido común. En todo caso, empieza por reconocer que interesar, lo que se dice interesar, tu crónica solo te interesa a ti. Tus amigos no tienen ni sienten necesidad alguna de leerla. Y digo tus amigos porque son los únicos que pese a todo la leerán (algunos). Y será para no hacerte un feo o como mucho para ver si los nombras en alguna parte, no te hagas ilusiones. Así que como mínimo ten la delicadeza de corresponder a su atención y no abuses de ellos robándoles su tiempo. No te enrolles. Ellos también tienen sus propias crónicas que escribir.

Una crónica atlética no es una novela. No hay que contarlo todo. Conque no te empeñes en empezar por el principio. Resulta mortalmente aburrido. Y además, los relatos que siguen un desarrollo cronológico acaban siempre siendo exageradamente largos. Si ya empiezas contando cómo ibas en el kilómetro 1 del maratón (y, seguramente, después de haber hecho alguna referencia al calentamiento y hasta es posible que a lo que has tomado en el desayuno), antes de llegar a la mitad del recorrido habrás escrito el triple de lo que un ser humano en condiciones de salud y estado de ánimo normales es capaz de leerse de corrido en una tarde libre. Es más, antes de llegar al kilómetro 10, cuando tú lo único que puedes contar es que sigues la mar de fresco, tus supuestos lectores se pondrán ya a leer en diagonal, recortando a través del texto como acostumbran a recortar también en las curvas cuando corren sus propias maratones, con idéntica intención de llegar cuanto antes a la meta y acabar de una vez.

¿Qué hacer, entonces? Para empezar, ser consciente de que aunque no pases de ser un atleta del montón hay una cosa que compartes incluso con kenianos y etíopes: en casi todas las carreras te pasa algo. Habitualmente te sucede mientras vas en el pelotón de cola chupando rueda, a veces cuando has cruzado ya la línea de meta y tienes la medalla colgada del cuello, y puede que en alguna ocasión antes incluso de haberte calzado las zapatillas y salido hacia el circuito. En todo caso, es algo que por si solo es capaz de definir tu participación en esa carrera tanto o más que tu tiempo y la posición que has obtenido. Esto último seguramente lo olvidarás pronto; aquello, por contra, no. Así que céntrate en eso y desarróllalo.

Quizás ahora, al leer esto, te preguntes que por qué debes escribir sobre algo que recordarás siempre y no sobre algo que en el futuro terminarás olvidando. Pues porque no escribes para ti, capullo. Así que hazme caso. Escribe sobre eso y, sobre todo, empieza a hacerlo desde la primera línea del texto. Sin preámbulos. Ve al grano y deja a un lado los detalles. Entiendo que datos tales como el puesto y el tiempo final te pueden parecer importantes en una crónica, pero creo que ya hemos dejado claro que no has ganado Boston precisamente, así que no te esfuerces por incluirlos cueste lo que cueste. No es imprescindible y en la mayoría de las ocasiones ni siquiera es necesario.

Un último consejo. Cuando hayas terminado la crónica léetela al menos un par de veces. Luego haz el favor de reducir el texto en una cuarta parte.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí lo que me parece alucinante es que llames capullo a un tío(el resumen último del texto sería la palabra en sí) y que en vez de mandarte a la mierda -que no me parece una posibilidad a descartar en el contexto que he leído- tenga los huevos de tomárselo como una crítica literaria constructiva y acabe llamándote maestro (y con los otros haciendo el coro, en fin).
Desde la simpatía, me parece que como usuario de la página en la que entraste, con toda probabilidad de manera voluntaria, tenías libertad suficiente como para no ser violentado sin cesar por las efusiones del señor que compite sin competir a más de cinco el mil; podías abandonar la lectura en cualquier momento. El trance pesaroso y la obligación, entonces, no existen, como no existe tampoco la necesidad de joderte leyendo nada escrito por nadie que tenga un blog, participe en foros, etc. Los amigos del corredor le pedían que continuara con la crónica y le han felicitado al acabar (no te diré lo que pienso tanto de la una como de los otros porque no viene al caso), por tanto, parece que sí les ha interesado. Decir lo contrario de una cosa comunmente manifiesta es manifiestamente contrario al sentido común y poco humilde.
Una crónica atlética puede originar una narración extensa, así como una narración extensa puede contener una crónica atlética -hace poco Murakami escribió un libro que me pareció soporífero bajo esos parámetros-, si lo escrito es interesante o no lo tiene que evaluar el receptor, en este caso un adulto, unos cuantos, a quienes la mayoría de edad crítica se les debe suponer. Las personas, en sus apreciaciones, tienen todo el derecho a ser 'molt diferent', como el lema que llevas en la gorra; para gustos, los colores.
Finalmente, corrígeme si me equivoco, me parece haber leído que hablabas de los logros deportivos del forero de manera un tanto... no sé, dejémoslo en 'un tanto'. Me gustaría preguntarte si consideras que los tuyos están a un nivel diferente de, por ejemplo, una popular de 6,7 kilómetros.

Kiko Rodriguez dijo...

Yo entiendo perfectamente lo que dice Bernardo y, si llama capullo a alguien, es porque tiene la suficiente confianza para hacerlo y no es en sentido peyorativo.
Como no se todo el contexto y solo una parte de la historia, me abstengo de opinar.

Anónimo dijo...

Una cosa más, he estado navegando por el foro de atletas de baleares y he visto que te sorprendías de que el traductor de Murakami utilizara 'footing' para hacer referencia a salir a correr. Dices que ningún maratoniano utilizaría esa expresión y, efectivamente, no he oído a ninguno que no diga 'rodar' ('footing' se supone que es un rodar como poco profesional que, paradójicamente, es el que caracteriza a la mayoría de maratonianos). Pero hasta en ésto hay excepciones. Hace poco estaba leyendo uno de los cuadernos técnicos que edita la RFEA; en concreto la transcripción de una charla sobre el entrenamiento de Rashid Ramzi -campeón del mundo de 800 y 1500 antes de dar positivo unos años atrás. Allí dice quien traduce a su entrenador que un señor que corre series de doscientos a menos de 26" por las tardes, por las mañanas suele hacer de hora a hora y media de 'footing'. La traducción de Murakami me parece un acierto; la del intérprete de Boulahmi, muy inapropiada.

cierzo dijo...

Estimado anónimo:

Una diferencia entre Bernardo, tú y yo, que espero que deje de serlo pronto, es que Bernardo y yo damos nuestros nombres y caras, e incluso nos conocemos personalmente (poco, pero suficiente).

Respecto a tu primera afirmación ocultas un poco de información, o no la has leído todavía, y esa es que yo, que siempre tiendo a pensar lo bueno (defectillos que tiene uno) ya he respondido a los "insultos" de Bernardo diciendo que no me parecía que fueran para mí, cosa que él ha ratificado, afirmando luego que si hablara de mí aun díría cosas peores, a lo que yo le he respondido "quíjoputa"... todo esto, sin utilizar emoticonos guiñando los ojos, para malpensados puede parecer gordo, yo he preferido tomármelo como una charla amigable entre colegas. En todo caso, aunque me equivocara y no lo fuera, respeto la opinión de Bernardo sobre mí y lo que escribo, y no quita que él sea un maestro, porque lleva muchos años en esto (razón objetiva) y porque a mí me lo parece. Si la animadversión hacia la persona de mis maestros provocara que no los reconociese como tal y por tanto, no aprendiera de ellos, no habría aprobado una sola asignatura de la carrera.

La forma de escribir de Bernardo es brusca, está claro, pero chico, a mí me hace gracia, y sencillamente creo que las palabras "graves" que utiliza son expresiones comunes llevadas a la tecla.

En todo caso espero ansioso la contestación de Bernardo. Si él quiere entrar será un interesante debate del que yo, como siempre, intentaré sacar aprendizaje.

Ps: en una cosa sí que estamos totalmente de acuerdo, el libro de Murakami a mí también me pareció un coñazo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Respecto a lo primero, firmo anónimo por dos motivos: el primero, porque no creo que dar mi nombre aporte nada en especial, ya que no nos conocemos, y que te/os diga que me llamo Pepito no modifica en lo más mínimo un texto de opinión que, creo, no contiene partes ofensivas -si las encuentras en cuanto a tí, no tengo ningún problema en disculparme. El segundo es que me limito a hacer uso de una de las opciones de participación que ofrece el blog. Si Bernardo, que es el responsable, exigiera de una o otra manera identificarse antes de participar, entonces yo escogería hacerlo o no. No veo la diferencia a la que te refieres, ya que sigo las reglas del blog de la misma manera que tú.
No oculto nada a propósito y no me considero particularmente malpensado, había leído el intercambio y no me dió la impresión de que tuviérais una relación lo suficientemente próxima (los emoticonos son muy ambiguos) como para entenderlo todo como una amigable charla entre colegas. Si es así, las ocho primeras líneas de mi entrada no son acertadas, aunque el hecho de que tú mismo contemples la posibilidad de que hubiera sido de otra manera me hace entender que tampoco es que haya delirado. Ante la hipótesis de que no os conociérais de nada, vuelvo a repetir que me parecería alucinante que no te molestaras.
No discutiré si Bernardo es un maestro como articulista o blogger o no lo es -eso es una opinión fruto de una percepción individual y legítima-, lo que no es objetivo es decir que llevar muchos años en una cosa te convierta en maestro de esa misma cosa.
Por último, no es mi intención criticar a nadie personalmente; me limito a hacer comentarios acerca de algunos temas y opiniones que propone Bernardo. Me considero un invitado a la página y, como todo invitado, la abandonaré cuando el propietario me de a entender que no soy bienvenido.
Saludos.

Bernardo José Mora dijo...

Solo unas pocas cosas.

Esto es un divertimento. Si no empezamos por tomárnoslo así, mal vanos. Tan mal que luego nos preguntamos si mis "logros deportivos" están a un nivel diferente de una popular de 6,7km.

Reconozco, sin embargo, que el contextto -y su referencia a él al inicio- puede convertir al pobre Cierzo en el capullo y el corredor paquete de mi historia. Asumo el fallo. Cierzo no es ningún capullo.



"Footing" es una palabra que se inventaron los franceses utilizando una extraña costrucción inglesa. Lo usan habitualmente con un sentido algo más "profesinal" del que le damos nosotros. Murakami seguro que no la usó porque no está en su diccionario. El entrenador de Rashid Ramzi muy posiblemente sí.

Anónimo dijo...

Sí, pero aquí estamos hablando de cómo se traducen los términos. Como lector no me cuesta imaginar a Murakami haciendo 'footing' -precisamente, una de las pocas cosas que me gustó del libro fue ver el contraste entre la realidad de las clasificaciones y la percepción que tiene él mismo de su actividad. El empleo de 'footing contrapuesto al correr 'muy en serio' del escritor nos ayuda a entender un rasgo de la cultura japonesa que para nosotros es extraño. Si no estaba en el original, un buen traductor puede 'mejorar' el texto final aunqe sea traicionando un poco. Para mi oído español, sin embargo, que un campeón del mundo haga 'footing' por las mañanas a menos de 3'30" necesita un arreglo urgente.

Anónimo dijo...

Creo que la palabra footing o jooging(esta última todavía se utiliza menos en España)significa carrera continua suave.Hay que reconocer que la crónica se podía haber simplificado bastante,o lo que es lo mismo,ir al grano.Para mí una crónica extensa atlética debe ser densa y con muchos detalles relevantes,sino es insufrible.De todas maneras,cada uno es muy libre de expresarse como le venga en gana.A mí lo que me molestaría en todo caso,es una absurda extensión para no decir absolutamente nada.Un saludo de Bernabé.

Pere dijo...

Bernardo, todo esto te pasa por escribir. La gente que escribe y publica se expone a que cualquiera te ponga a parir (espero que nadie se ofenda con esta expresión coloquial al uso).

Solidamente dijo...

Pues yo me he reído mucho con esta entrada, no hace falta tomárselo en serio todo en esta vida (esto último va por los comentarios).

Santa Biología dijo...

Jjajajajajajajajaja....Una entrada y unas recomendaciones COJONUDAS, di que si Bernardo, tienes toda la pta razón, basta ya de tostones insufribles coño.

Muy buena de verdad, pasaré este post a algún colega a ver si se empieza a dar cuenta que no lo lee ni su padre..jeje

Un saludo