martes, 10 de noviembre de 2015

Lebaniego I

Después de recoger la credencial de peregrino en la iglesia del Cristo, bajo la catedral de Santander, voy a dejar mis cosas en el albergue.
El albergue Santos Mártires está en un primer piso unas calles más allá. Hay una señora con una fregona en el pasillo. Le doy los buenos días y no me contesta. La puerta del albergue está cerrada. En un cartel hay dos números de teléfono.
-Tiene que llamar y en seguida vendrán a abrirle -me dice la señora de la fregona.
-Ah, vale.
-¿Va a llamar ahora? Es que tengo que fregar.
Miró el reloj. Todavía es mediodía.
-¿Va a llamar o no?

2 comentarios:

cierzo dijo...

¡Cabronazo! ¿El lebaniego desde Santander? Muero de la envidia. Algún día me tocará ese.

Yo no te conté pero este año hice desde Zamora a AGudiña (en siete días, ahórrate los comentarios).

Tú desde Santander, ¿unos 500 km? Supongo que no tardarías más de tres días, ¿no?, ¿o te estás haciendo (más) mayor (aún)?

Abrazaco, espero ansioso. Ojalá en este también haya vallisoletanos que salieron hace tres días.

Anónimo dijo...

Grande¡ que ilusión leer esto. Fea calle la del albergue, pero es que ya sabrás que Santander se quemo entera (menos el cristo) en el 41...salir de una y....

Luis Serna