lunes, 19 de julio de 2021

El viejo guerrero

Ha muerto Roger Quemener. Recuerdo perfectamente la primera vez que leí su nombre. Fue a principios de los 80 en una breve gacetilla medio oculta en las páginas de atletismo de Marca: “Roger Quemener gana la prueba de marcha Paris Colmar de 520 km”. No tuve ocasión de conocerlo personalmente hasta más de una década después. Entonces se había retirado ya —con siete victorias en la París-Colmar y un récord del mundo de los 100 km en pista entremedias—, pero solía acudir a presenciar casi todas las pruebas de marcha de 200 km y 24 horas del calendario francés acompañado de su esposa y de aquel simpático chucho que vagaba libremente por el circuito entre marchadores y acompañantes sumando todos los kilómetros que su dueño había dejado de sumar. No recuerdo cuando le saludé por primera vez, pero sí la primera en que, en una conversación delante del último café previo a la salida de los 200 km de Chateau-Thierry, se refirió a mí por mi nombre. Yo por entonces tenía ya bastante claro que nunca llegaría a ganar la París-Colmar —dos abandonos me lo terminarían de confirmar— pero ese día supe que siempre me quedaría el consuelo de poder contar esto.