jueves, 26 de octubre de 2006

Estirando... o no

Primero fueron los abdominales. Aquellos abdominales que hacíamos hace veinte años, resoplando mientras contábamos uno, dos, cinco, veinte, casi tocando la rodilla con la nariz... Al final resultó que eran perjudiciales y contraproducentes. Así que todos nos pusimos de pronto a hacer los nuevos que, por cierto, eran mucho más sencillos. Luego le tocó el turno a los ejercicios de flexibilidad. Se acabó eso de hacer repeticiones con rebote. Lo que decían los expertos que había que hacer era adoptar una determinada postura y forzarla suave y progresivamente. Stretching se llamaba eso. Y también lo hicimos. Y ahora una nueva teoría defiende la inutilidad total de esos estiramientos o de cualesquiera otros. El argumento es de lo más simple. ¿Hacen estiramientos las gacelas antes de ponerse a correr a toda leche delante del león? No. ¿Y las coge? Más aún: ¿Se sabe de alguna que se haya lesionado?
La verdad es que esta argumentación tiene algún que otro punto débil. Igual el león no pilla nunca a la gacela precisamente porque él tampoco hace estiramientos, que si les dedicase cinco minutitos antes de lanzarse al ataque lo iba a tener claro la puta gacela.
De todas formas, yo soy muy fácil de convencer.

3 comentarios:

Jaime dijo...

Tienes mucha razón con lo que dices en tu artículo. Yo también recuerdo los estiramientos con rebote y las abdominales enteras metiendo riñones.

Yo creo que los animales a su manera se estiran también, mira los gatos y perros. Ahora como el león se ponga a estirar, pierde la gacela seguro :)

Muy bueno el video anterior. Un día me gustaría aprender la técnica de marchador.

Anónimo dijo...

Quizás alguna gacela cazan, las que sufren un tirón.

Anónimo dijo...

Pues lo siento pero no estoy de acuerdo. Sí, en que los estiramientos con rebotes (balística) son contraproducentes por la excitabilidad constante que otorgan al huso neuromuscular, pero los estiramientos que inhiben la señal del huso (estiramientos mínimos de 20 a 30 seg por serie) no solo mejoran el rendimiento miofascial sino que ayudan a la prevención de lesiones y a la recuperación tras el entrenamiento.
Sobre la teoria de las gacelas pues que quieres, que me produce más bien risa. Es como decir que como algunos animales no duermen 8 horas nosotros tampoco tenemos porqué hacerlo. Cada especie tiene sus propios patrones de comportamiento y ciclos vitales, ten en cuenta que miles de años de especialización genética han hecho que la gacela no necesite ni calentar ni estirar.

un saludo. un blog estupendo