viernes, 20 de abril de 2007

Tres días


Cuando yo todavía era un adolescente corredor, cayó en mis manos un ejemplar de una revista norteamericana que incluía el diario de entrenamientos de Craig Virgin desde que ganó el Mundial de Cross de Madrid hasta que quedó segundo en la maratón de Boston. Lo primero que me llamó la atención de aquel par de meses de entrenamientos enmarcados entre dos competiciones tan importantes es que no había ningún día en blanco. Craig Virgin no descansaba nunca. O, al menos, por descanso no entendía lo que solíamos entender la mayoría. Ya escribí, al principio de este blog, sobre esa gente que no descansa nunca, que salen a entrenarse todos los días porque para ellos correr -marchadores no conozco ninguno- es un fin en si mismo, independientemente de que se busque alcanzar determinados resultados. Algunos, como Ron Hill, que fue campeón de Europa de maratón en 1969, olímpico en dos oscasiones y vencedor también en Boston en 1970, lleva más de 40 años sin dejar de salir a entrenarse ni un solo día.
Yo llevo tres.

4 comentarios:

la granota dijo...

¿Y todas las otras cosas que hay en la vida? Que haberlas haylas.

Bernardo José Mora dijo...

"La vida no es ota cosa que un lugar donde pasar el tiempo entre una y otra carrera" (George Sheehan)

la granota dijo...

Pobre George!

Bernardo José Mora dijo...

"A la mayoría de los humanos no les atraen cosas tan pragmáticas como la buena forma física. Deberíamos practicar los deportes no porque sean prácticos, sino porque no lo son; no porque nos hagan sentirnos mejor, sino porque no nos importa cómo nos sentimos; no porque mejore nuestra buena forma física, sino porque nos interesan y absorben tanto que ni tan siquiera reparamos en ello."

George A. Sheehan (1918--1993) was born in Brooklyn, New York. He is best known for his books and writings about the sport of running. His book, "Running & Being: The Total Experience," became a New York Times best seller.He was a track star in college, and later became a cardiologist like his father. He served as a doctor in the United States Navy in the South Pacific during World War II on the destroyer USS Daly (DD-519). He married Mary Jane Fleming and they raised twelve children. He continued to write while struggling with prostate cancer.