viernes, 3 de agosto de 2007

Pues va a ser verdad que cualquier tiempo pasado...

Hace unos años me planteé participar en la Londres-Brighton. Era una prueba de marcha de más de 80 kilómetros de recorrido con salida en el mismo puente de Westminster -bajo el Big Ben- y meta en las playas del Canal de la Mancha. Pensaba que podía ganar esa carrera, así que pedí información a los organizadores, pero no me contestaron y la cosa quedó en nada. Pocos años después la prueba dejó de celebrarse. Lo había hecho de forma más o menos regular desde 1903 y en ella habían competido algunos de los mejores marchadores británicos y mundiales de todos los tiempos, como Tommie Green y Donald Thompson, que antes o después llegaron a ser campeones olímpicos. En los últimos tiempos la prueba había decaído -como ha decaído la marcha inglesa en general-, y eso y el hecho de que se disputara por carreteras abiertas al tráfico y cada vez más peligrosas aconsejó echar el cierre. Ayer encontré en internet, vía Spanjaard, esta foto de la primera edición de la prueba y, maldita sea, me ha hecho recordar que yo debería haber participado en esa carrera. Podía haber ganado.
Pero no me contestaron, los muy cabrones.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas bernardo te dejo aqui el comentario porque no recuerdo tu correo electronico,nada decirte que ya estamos en mallorca,y a ver si me puedes facilitar comepticiones.

un saludo:

ruben


rubencin2r@hotmail.com