lunes, 20 de agosto de 2007

El roble de Hitler

En los jardines del James Rhodes High School de Cleveland, en Estados Unidos, crece un viejo roble. Para que todos aquellos que cada día pasan ante él conocieran su historia, no hace muchos meses se fijó a su pie una placa que la recuerda. Y es que ese roble fue el regalo que Jesse Owens recibió de parte del Comité Olímpico Alemán junto con las cuatro medallas de oro que ganó en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. Cada campeón de aquellos Juegos recibió el suyo. La mayoría se lo llevó de vuelta a su país y con el paso del tiempo se fue perdiendo la pista de ellos. Hasta hace poco se tenía constancia de otro. Se encontaba en Hendon, en el norte de Londres, y era el que había recibido Harold Whitlock por su victoria en la prueba de los 50km marcha. Medía quince metros. El "roble de Hitler", lo llamaban.
Whitlock murió en 1985 y su medalla la conserva su familia. El roble fruto del triunfo de un marchador lo disfrutaban todos los ciudadanos.
Fue talado hace un mes.

3 comentarios:

la granota dijo...

¿Y por qué?

Bernardo José Mora dijo...

Estaba enfermo.

Miguel Angel Blanco Rodriguez y Luis Antonio Serna Cabeza dijo...

bien..tambien Bush taló un bosque llen de secuoyas de mas de 100metros para evitar que se incendiaran..sin duda la mejor solución..