martes, 16 de octubre de 2007

Val Moran, marchadora (sin más)


Mientras nosotros discutimos sobre lo que es y lo que no es marcha, dándole vuelta tras vuelta al asunto de la perdida de contacto (y ya no digamos la puta flexión)...
Val Moran lleva ya en sus piernas algo más de 250 millas de las 1.000 que planea caminar recordando la hazaña realizada por una antepasada suya, Emma Sharp, que en 1864 caminó 1.000 millas en 1.000 horas. Pero la caminata de Val, que se inició el pasado día 7 y debe terminar el 17 de noviembre, va más allá del simple reto personal. Lo hace con el objetivo de reclamar la atención de la gente y recaudar fondos para luchar contra la muerte súbita en los recién nacidos. Val perdió así a una hija hace unos años. Poco antes de comenzar este singular desafío fue su marido quien falleció, a causa de un accidente. A pesar de ello Val decidió seguir adelante y llevar a cabo su caminata en recuerdo de ambos. Desde hace poco más de una semana camina mañana y tarde por un circuito cercano a su casa, en Canberra, Australia. Su progresión puede seguirse aquí.

Actualización 20/10. Si lo sé, me callo. Hoy mismo, Val Moran ha tenido que detener su caminata de 1.000 millas. Tras haber recorrido 279, una doble fractura por estrés en la cadera la ha obligado a dejar de caminar. El próximo domingo, tras un par de días de descanso, tiene previsto volver al circuito en silla de ruedas y continuar su marcha como sea.

1 comentarios:

la granota dijo...

Estas cosas ¿servirán para algo? Quiero decir aparte de servirle a ella. Pues parece que sí, por ejemplo, hoy escuché que a raíz de la peli "Diamantes de sangre", los potentados del negocio han decidido reunirse para lavar un poco su conciencia... De todas formas, anda que Australia no es grande para estar dando vueltas en un circuito.