domingo, 29 de julio de 2012

Liverpool Street (III)

El balonmano es uno de esos deportes cuyos partidos normalmente se deciden en los cinco últimos minutos, a pesar de lo cual sus dirigentes se empeñan en que duren una hora. Así que a la espera de esos cinco minutos finales suelo dedicar el resto del tiempo de la retransmisión a zapear por las otras cadenas. En varios de mis periódicos retornos al partido para ver cuánto falta escucho al comentarista de RTVE utilizar la palabra “esférico”. En este mundo solo los periodistas dicen “esférico”. Los demás decimos “balón”, “pelota” o, en un alarde poético al que no todos se arriesgan, “bola”. "Esférico" jamás. Como tampoco "guardameta", no sé si se han fijado.

Se comprende que los comentaristas de televisión no hablen en todo momento como la gente de la calle, pero la gente de la calle deberíamos poder hablar como los comentaristas de televisión sin parecer gilipollas.

1 comentarios:

José Osvaldo Fernández dijo...

Pues sí!

Uno, en aquel oficio del que de verdad se le sobreentienden unos conocimientos que justifiquen su aportación al entramado productivo, se ve en la obligación de dar sus frutos mediante lenguaje o resultados llanos, sin tecnicismos.

En cambio, es en aquellas materias en las que no se tiene ni la más mínima idea, donde se esfuerza uno por dar una imagen contraria, en un vano intento de crear un escudo protector que disimule las propias carencias.


Sin ir más lejos, ahora mismo me voy al "tatami" para seguir la jornada de taekwondo...