viernes, 6 de abril de 2007

"Chungu suruali"

Leo que a Samuel Oseigo, un atleta keniano de 23 años, le han echado de su pueblo porque en lugar de correr él prefería marchar. "Desde el primer día en que empecé a entrenarme, la ciudad entera se rió de mí", recuerda. "Yo solo quería que me dejaran solo para poder marchar. ¿Es eso mucho pedir", se lamenta Samuel, que ahora vive en Tanzania, país que, según el reportaje, le ha ofrecido "asilo aeróbico" para que pueda entrenarse con el objetivo de participar en los Juegos Olímpicos.
Al ser requerida su opinión, el entrenador keniano David Letting, que como preparador quizás tenga mucho prestigio, pero no pasa de ser un gilipollas como tantos otros, dijo: "Nunca comprendí a Samuel. Tenía la oportunidad de seguir con la tradición keniana de corredores de fondo, pero prefirió menear el culo." "Su marcha distraía a mis chicos, que tenían que interrumpir sus entrenamientos para reirse de él", añadió para justificar su rechazo. Al enterarse de que Osiego ha manifestado que su sueño es conseguir una medalla en la prueba de los 20km y volver para ofrecerla a sus antiguos conciudadanos, Letting sentenció: "Nadie podrá reemplazar a los corredores en el corazón del pueblo. Y mucho menos un jovencito que camina como si tuviera 'chungu suruali' (hormigas en los pantalones)".
"Pueden haberme obligado a dejar mi hogar, pero nunca me obligarán a correr", ha anunciado Oseigo con esos dos cojones que Dios le ha dado.

4 comentarios:

la granota dijo...

Hormigas en los pantalones. ¡Qué cosquillas! Espero que logre quitárselas de encima y correr como Dios y las buenas costumbres mandan.

Josemi dijo...

De donde no hay no se puede sacar. En todas partes hay cenutrios. Ole por sus huevos.
Yo conoci a los etiopes y a un camerunes en La Coruña el año pasado, ya vereis ya cuando despierten.

Miguelin dijo...

esta gente vive el fondo como mito pero la marcha no deja de ser fondo..solo espero que la llegada de la marcha a estos paises se retrase lo mayor posible porque de lo contrario no veremos ni una medalla.

José Osvaldo Fernández dijo...

hormigas en los pantalones. Hay que joderse...