jueves, 26 de julio de 2007

Déjense de historias, que nos conocemos

Hace unos años un marchador ruso dio positivo por estimulantes en las 28 horas de Roubaix. Se había tomado unas simples pastillas -habría sido gilipollas someterse a un tratamiento con EPO para intentar ganar una carrera en la que como mucho te llevas 700 euros-, pero fue sancionado con dos años y se acabó el asunto. No hubo lamentaciones, ni quejas, ni intentos de justificación. Conque déjense de historias. Hasta los huevos estoy de oir que no se puede hacer una etapa ciclista de 200 kilómetros con tres puertos de montaña un día y otra igual al siguiente y al tercero una contrarreloj y así durante tres semanas y todo ello sin tomar nada. Sí se puede. Como se pueden hacer 28 horas ininterrumpidas de marcha. Que vayan más despacio y verán cómo se puede. No es cuestión de esfuerzo ni de desgaste, sino de mentalidad. Ben Johnson también se dopaba y solo corría 100 metros. Y lisos, además.

1 comentarios:

Miguel Angel Blanco Rodriguez y Luis Antonio Serna Cabeza dijo...

el dopaje es una mierda, hace que la grandeza del deporte se vaya al carajo, con la noticia de Vinokourov se me cayó un mito...