miércoles, 18 de marzo de 2009

Una de churritos

(Notas sobre la vuelta a Tenerife, I)

A partir de Casas de la Cumbre voy a poco más de siete minutos por kilómetro. No está mal teniendo en cuenta que cargo con una mochilita de diez litros en la que llevo el saco de dormir, un cortavientos y cuatro cosas más. Y que voy muerto de hambre porque en el bar no tenían nada ("Traen el pan super tarde"). Y que hace un calor de cuidado (calimas para hoy, anunció ayer el hombre del tiempo canario). Claro que también es verdad que hasta San Andrés es cuesta abajo y habrá unos 800 metros de desnivel por lo menos.
A San Andrés son 35 kilómetros desde La Laguna por Anaga. Al llegar entro directamente en el bar "Los churritos". Tampoco tienen bocadillos.
-¿Entonces?
-Pulpo y churritos de pescado.
-Pues venga una de churritos.

Carretera general del sur. La carretera vieja, que dicen por aquí. Cruce de Barranco Hondo. Serán unos 55 kilómetros de ruta, aunque yo llevo ya lo menos dos más porque me he despistado en otro cruce y he tirado en dirección a la autopista y luego he tenido que desandar el camino. Oigo música de discoteca y eso que son las cuatro de la tarde. Es un restaurante para banquetes y está repleto de gente de la tercera edad. Autocares aparcados a la puerta. Conductores con cara de resignación. Entro en el bar de al lado a tomar algo de líquido.
-Un café con leche, por favor.
Mientras me lo sirven, le doy un vistazo al periódico de hoy. En la tele, a mi espalda, el juez Garzón. Una señora, a la que se ve que no le va el baile, le pide a la chica de la barra que si puede poner la Primera, que dan su serie preferida. La chica le da el mando y se lava las manos.
Avituallo agua del grifo y salgo, no me vaya a enganchar la serie y me den aquí las tantas.

Dejo atrás Fasnia, y con el frescor de la noche y las ganas de acabar voy más rapido ahora que en cualquier otro punto del recorrido de hoy (descontando la bajada hasta San Andrés, claro). Pasan de las nueve, todavía me quedan unos 15 kilometros de curvas ondulantes para Arico -o sea, que solo llevo 90-, y noto ya algunos problemas en los pies (una ampolla en cada uno, para ser exactos).
Pronto llega Mária con la cena. Avituallamiento a domicilio. Tengo más sed que hambre pero me siento en la parte trasera del coche con una pierna dentro y otra fuera y empiezo con el potaje de verduras calentito.
-¿Te pelo el huevo duro?
-Mejor sí.
De postre, mousse de chocolate. Cojeo un poco al reemprender la marcha. En Arico me paro y mañana sigo.

3 comentarios:

rafaballes dijo...

Supongo que después de una paliza como esta no hay muchas ganas de inventar otra parecida. En todo caso me permito recomendarte (no se si la conoces) esta ruta que tenemos en Sierra Nevada:

http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/site/web/menuitem.48ed6f0384107256b935619561525ea0/?vgnextoid=1f0cbd4a1a0e1110VgnVCM1000000624e50aRCRD

Enhorabuena.

Bernardo José Mora dijo...

Interesante. Tomo nota, gracias.

la granota dijo...

Se dice "Tonses?"
;)