viernes, 11 de abril de 2008

Cuenta atrás


Carta de Francia. Matasellos de Saint Thibault. La esperaba.
Les 6 et 7 septembre 2008, l'Association des Marcheurs de Saint Thibault des Vignes organise, avec le concours de la municipalité, les 1ères 24 heures internationales a la marche de Saint Thibault des Vignes. Nos avons le plaisir d'inviter à participer à notre épreuve.
Voy pasando páginas. Reglamento... Circuito de 2.212 metros. Premios... 2.600 euros a repartir. Alojamiento... Hotel o casa particular (esto último sí que es una novedad).
Venga. Faltan 4 meses y 27 días.

Foto del circuito de Saint Thibault cortesía de Michel Auriac.

jueves, 10 de abril de 2008

¿Y todo esto quién lo paga?


Tú miras los carteles de las pruebas de marcha y ves que ahí está el logo del ayuntamiento de tal sitio, al lado el de la diputación de no sé dónde, a la derecha el del consejo de aquí, y a la izquierda el de la junta de allí... Pero buscas los de los patrocinadores privados y no los encuentras en ninguna parte. Principalmente porque no hay. La mayoría de los patrocinadores de las pruebas son instituciones públicas. Quienes han conseguido vivir de la marcha no lo deben -excepciones al margen- a factores comerciales, como sería el caso de fubolistas, tenistas o jugadores de baloncesto, sino más bien políticos (entendiendo esto en un sentido amplio). Mal que nos pese, la marcha es un deporte subvencionado. Como tantos otros, sí, pero subvencionado al fin y al cabo. Seguramente no podría ser de otra manera. Está en su propia esencia. Es un gran deporte, pero no se caracteriza por deparar emocionantes momentos o apasionantes desenlaces. Apenas sale en la tele y solo un par de veces al año ocupa más de un par de columnitas en los periódicos nacionales. Desengañémonos: la marcha no es especialmente atractiva como espectáculo.

miércoles, 9 de abril de 2008

Sospechoso sí que es

Tomo esta foto de la web Marciatori. Es también del pasado mundial veterano disputado en Clermont Ferrand. De la prueba de los 3.000 metros M35, concretamente. El italiano que sobrepasa a nuestro Josep Martí es Franco Geronimo, séptimo en la clasificación final con 14:10:17. Quizás solo se trate de una casualidad, pero resulta un tanto sospechoso que el logotipo del Mundial oculte precisamente los pies del italiano. No deja de ser curioso también que nos hartemos de decir que la pérdida de contacto no es tal si no se detecta a simple vista y que luego, sin embargo, nadie quiera que le fotografíen así.

lunes, 7 de abril de 2008

La vuelta a Palma (El reportaje)

Hace unos meses, el director del periódico me propuso darme una vuelta por las afueras de la ciudad (Palma, se entiende) y escribir luego un reportaje sobre lo que viera. La idea de dar la vuelta a la ciudad (al término municipal, exactamente) se me ocurrió enseguida. De esta manera podía hacer el trabajo de campo para el reportaje y hacer un entrenamiento largo de cara a la 28 horas de Roubaix, que estaba preparando por entonces. El reportaje que escribí después ha salido publicado ahora y aunque es larguito y quizás un tanto coñazo (ocupa cuatro páginas del diario) lo reproduzco aquí por si a alguien le entran ganas de leerlo.
En 1895, un tal Yves Gallot se pasó un mes entero dando vueltas al perímetro de la ciudad de París. En total dio 62 vueltas. Si en lugar de París hubiera elegido Palma, solo habría podido dar la mitad. El perímetro de París tiene en torno a 35 kilómetros. El de Palma, más del doble.
Y es que mientras que para dar la vuelta a París Gallot no tuvo más que caminar por la acera siguiendo el trazado de los llamados bulevares exteriores, que entre todos dibujan una circunferencia casi perfecta en torno a la ciudad, para dar la vuelta a Palma debería seguir una línea quebrada que discurre por entre zonas urbanas y rurales alternando aceras, paseos peatonales, arcenes, carreteras sin arcén y hasta calles sin asfaltar. (Claro que como tendría que caminar un poco a ojo porque en la oficina de turismo no habría encontrado plano alguno que incluyera algo más que el centro, tampoco le íbamos a exigir exactitud total.)

Pongamos que Gallot empezara a caminar en el Passeig Maritim a primera hora de la mañana y quisiera dar la vuelta a Palma en sentido contrario al de las agujas del reloj. Todo recto, atravesaría con paso firme el Coll, toda Can Pastilla y la parte de s’Arenal que corresponde a Palma hasta que al llegar al Torrent des Jueus, límite natural de la ciudad, debería cambiar de dirección y seguir hacia el interior. Caminando en paralelo al cauce del torrente, Gallot llegaría a una zona de viviendas unifamiliares con calles a medio asfaltar o directamente sin asfaltar, perros sueltos, trastos abandonados, un coche de bomberos antiguo mal aparcado y ninguna señal de cómo cruzar la inmensa carretera que corta la Isla por esta parte. Seguramente Gallot acabaría volviendo sobre sus pasos hasta dar, más por intuición que por otra cosa, con esa segunda o más bien tercera línea de s’Arenal que todavía se puede permitir llamar a sus bares “Can Rafel” y anunciar en ellos “Berenars i tapes variades”. Desde ahí sale la carretera que lleva s’Aranjassa y que discurre bordeando más o menos el límite que separa Palma de Llucmajor entre granjas en las que sobrevive todavía algún viejo molino. “Se venden palmeras”, leería en un cartel fijado a la valla de lo que en un tiempo debió de ser también una granja.


En s’Aranjassa, tras su buena horita de caminata casi solitaria desde s’Arenal, Gallot tomaría el camino a Sant Jordi, que sale desde el mismo núcleo y que discurre entre campos dedicados al cultivo que él, como era de ciudad, seguramente no sabría de qué son. A Gallot le adelantaría aquí un tractor. Tras rodear la depuradora, llegaría a Sant Jordi, que si no fuera porque aquí hay parada de la EMT, se diría que más que un barrio de la ciudad es pueblo que va a su bola. La siguiente etapa de Gallot sería Casa Blanca. Antes, sin embargo, debería pasar justo por allí donde de empieza la pista del aeropuerto y raro sería que en ese momento no pasara sobre su cabeza un Air Berlín o un Iberia. Quizás incluso un Virgin Air. En Casa Blanca, Gallot, después de pasar junto al bar Can Rigan, debería buscar la vieja carretera que lleva a Son Ferriol y que ahora viene a ser la vía de servicio de la nueva que une Palma con Manacor. Un consejo, Yves: lo mejor es preguntar. En Son Ferriol se unen el campo y la ciudad. Palma y la Part Forana todo en uno. A la entrada, un anuncio retrotrae a épocas anteriores: Nitrato de Chile. Y en el centro, gente por todas partes.


Después de abandonar Son Ferriol por el Camí Vell de Sineu, Gallot seguiría caminando dejando a la izquierda la mole del hospital de son Llatzer. Entre esta y la carretera, un rebaño de ovejas pasta habitualmente. Al poco, antes de entrar en lo que es propiamente dicho la ciudad de Palma por el Camí Salard, aparece otro de los límites naturales del término municipal: el Torrent Gros. Al otro lado, Marratxí. Caminando paralelo al torrente y ya por zona completamente urbana, menudo alivio, se atraviesa el Rafal Nou, se cruza nada menos que la calle Aragón y se entra en son Cladera primero y en la Indiotería después. Camí dels Reis todo recto a través de una zona de pequeñas casas con huerto y garaje, se llega a la carretera de Sóller. Alto ahí. Aquí debería seguir por la carretera en dirección a Bunyola y torcer en algún punto más o menos indeterminado a la izquierda. Estamos a mitad de camino, así que otro que no fuera Gallot habría tomado la dirección de Son Sardina, donde habría esperado a que pasara el metro, que además ahora es gratis, y habría dejado el resto de la caminata para mañana. Gallot, no. Es más, seguramente habría tomado la decisión menos complicada y por eso mismo más larga, esto es, salirse de Palma cruzando el límite con Bunyola, llegarse hasta Palmanyola, torcer allí hacia s’Esglaieta, que ya es Esporles, y volver a entrar en el término de Palma, pasando luego junto a la Universidad para volver a torcer a la derecha por Son Espanyol. Dicho y hecho (y en solo un par de horitas más).


Todo recto primero, y a la izquierda después, siempre por el camino Real, Son Espanyol le habría recordado la Indiotería. Al final, una señal para ciclistas le indicaría la dirección a seguir para llegar a Establiments. En Establiments, después de pararse a tomar un café con leche –él habría pedido café au lait-, Gallot debería volver a salir de Palma, esta vez en dirección primero a Puigpunyent y luego a Calvià, para volver a entrar salvando la Serra de na Burguesa por el Coll de sa Creu, una caminata solitaria de dos kilómetros de subida y seis más de bajada por entre pinares y campos de tiro. Abajo a la derecha, Génova, ojito con la carretera, Yves, que aquí los coches van a toda leche. Más abajo todavía, un San Agustín repleto de turistas en bañador recibiría al caminante, al que a partir de ahí solo quedaría seguir por la orilla del mar para completar la vuelta. Gallot habría llegado a casa a las tantas. Otro cualquiera, no digamos.

sábado, 5 de abril de 2008

Si lo sabrá él...

Campeonato del Mundo de Veteranos en pista cubierta, Clermont Ferrand, 19 de marzo. El marchador de rojo ya sabemos todos que es nuestro querido Jordi Ballesteros. El sueco al que el juez le muestra la tablilla por pérdida de contacto es Bengt Bengtsson. Y el juez es nada menos que Gerard Lelievre, antiguo recordman mundial de los 20km (1h 22' 19") y de la hora (14.654m), y campeón del mundo de 5.000 m en pista cubierta en 1985 (19:06.20). No se podrá decir que no sabe de esto. (Y concretamente de pérdidas de contacto ya ni hablemos.)
Foto cortesía Marinov.

viernes, 4 de abril de 2008

Manos libres

Esta foto tiene ya más de setenta años. Fue tomada allá por la década de los treinta en el antiguo estadio londinense de White City. El marchador que aparece en ella es uno de los más destacados especialistas de gran fondo del pasado, Tommy Richardson, en su tiempo recordman mundial de las 100 millas en pista con 17 horas y 34 minutos y de las 12 horas con 118 kilómetros. Aquí está en camino de batir también el de las 50 millas y demostrándonos, de paso, lo importante que es contar con un buen avituallador.

jueves, 3 de abril de 2008

Ahí te quería ver


La foto, que tomo prestada de la edición digital de La Varguardia, corresponde, cómo no, a la Marathon des Sables, que se está disputando estos días en el desierto africano. El competidor de la derecha, que demuestra un buen estilo de marcha, es el exfutbolista Luis Enrique. ahora metido a triatleta, maratoniano, ultramaratoniano y ciclista. Luis Enrique comenzó la Marathon con ambiciones, llegando a situarse entre los 50 primeros de la prueba tras las dos primeras etapas. Las llagas en los pies, sin embargo, le obligaron a cambiar de redefinir sus objetivos. La etapa de 75 kilómetros la afrontó ya directamente caminando. Ahora ya solo piensa en llegar. El hombre que marcha hombro con hombro con él es el veterano Fidel Martí, de 67 años.

martes, 1 de abril de 2008

Pues antes se podía

Los dos marchadores de la foto son Stan Vickers (16), campeón europeo de 20km en 1958, y Ken Matthews (32), campeón olímpico de la misma distancia en 1964. La prueba es el campeonato de la AAA británica de las 2 millas (3.218m) de 1950. Al final ganó Vickers, que estableció un nuevo récord mundial, con 13:02.4 (a poquito más de cuatro minutos por kilómetro). Matthews tuvo que conformarse con 13:09.6, pero mejorando también el anterior record, en poder de G.E. Larner desde principios de siglo. Eran otros tiempos y otros estilos. La elegante forma de marchar de antes ha sido reemplazada hoy por otra en la que impera la fortaleza física, pero, a pesar de todo, la foto demuestra que hace ya casi 50 años era posible marchar de forma reglamentariamente a cosa de cuatro kilómetros pelados el kilómetro. ¿Por qué ahora en cambio no se ve a nadie hacerlo ni siquiera a 4:30?

lunes, 31 de marzo de 2008

¿Rumbo a la hecatombe?

Desde hace tiempo ya el foro de Racewalker España viene siendo, desgraciadamente, la casa de tócame roque. Con todo, de vez en cuando pueden leerse opiniones que -lástima del anonimato- son dignas de tenerse en cuenta. Es el caso del análisis que Malos pelos realiza sobre la situación de la marcha española. Como yo en los asuntos domésticos no entro porque no me muevo en esos ambientes y no tengo, por tanto, ninguna base para opinar, reproduzco solo el punto octavo de su análisis, referido a la marcha en general.
¿Donde está el apoyo mediatico a la marcha? ¿Qué hacemos para que este deporte sea visible por TV? ¿Ver como una griega que va corriendo gana el oro en Atenas ? ¿Que pasará en China? Yo ya lo aviso: arrasarán los competidores locales, porque nadie se atreverá a descalificarlos. Es así de triste, tenemos un deporte hecho para que los tramposos que caen graciosos puedan ganar. Y nadie utiliza los métodos técnicos para salvarlo de la hecatombe.

domingo, 30 de marzo de 2008

El 101

Durante el fin de semana sigo a través de internet el directo que los amigos de Marchons.com hacen de los 200km de Chateau-Thierry. Al final gana el ruso Sergei Dovretsi con 23 horas 7 minutos y 57 segundos. Segundo queda el suizo Urbain Girod con 23:16:53 y tercero el francés Philippe Thibaux con 23:32:56. La de Girod es su mejor marca personal en la distancia y es también mejor que la mía (tengo 23:25:24 desde 2002). Echo un vistazo al ranking mundial de todos los tiempos y descubro que con la nueva marca de Girod dejo de estar entre los 100 primeros. Estoy el 101.

sábado, 29 de marzo de 2008

Walking Division

El fulano de la foto se llama Chester Kalb. No lo conocerá nadie, pero es el ganador de la división de marcha del Shamrock Marathon, disputado el pasado fin de semana en Virginia Beach (Virginia, Estados Unidos). Su tiempo fue de 5 horas 5 minutos y 24 segundos.
La división de marcha del Shamrock Marathon se regía por una única regla: prohibición total de pérdida de contacto. La segunda regla IAAF de la marcha, que establece la obligatoriedad de que la pierna esté recta desde el momento en que toma contacto con el suelo hasta que alcance la posición vertical, fue directamente abolida para la ocasión, y con esta premisa actuaron los jueces de atletismo presentes.
¿Significa esto que poco a poco estamos inventándonos otro deporte? Puede. Por de pronto, los organizadores utilizaron la palabra inglesa "Walking" (que es a la vez "marcha atlética" y "caminar"), evitando, al parecer de manera intencionada, la de "Racewalking" (que solo es "marcha atlética"). Sea lo que fuere, lo cierto es que de las más de dos mil personas que tomaron la salida en el maratón, una cincuentena de ellas lo hicieron como marchadores. (En la media maratón, en la que tomaron parte más de 5.000 corredores, la división de marcha contó nada menos que con 244 competidores.)

miércoles, 26 de marzo de 2008

¿Y ahora?


Pues supongo que habrá que volver a ponerse a entrenar. Si no hay novedad, esta vez el objetivo deberán ser las 24 horas de Saint Thibault, en plenas banlieues de París, el 6 de septiembre. Y ya sin compromisos intermedios -campeonatos de España y demás mandangas- que condicionen la preparación. Kilómetros y punto.
-¿Desde hoy?
-Bueno, mejor desde mañana.


Foto cortesía

lunes, 24 de marzo de 2008

Al filo de lo imposible

Tomo prestada esta foro de la Maratón de Roma del blog de Steve (012), marchador americano. El fulano de la derecha, que va vestido como para ir a escalar el Everest, es un tal Merri (o algo parecido), caminante francés enfrascado en un periplo pedestre de diez meses por los caminos de Europa con el objetivo de recaudar fondos para una organización de auxilio a los niños de África. Como sus pasos le llevaron a Roma en las vísperas de la maratón, los organizadores -que este año habían incluido una categoría reservada a caminantes- le ofrecieron 5.000 euros si era capaz de terminar la prueba. Dicho y hecho, Merri se cargó la mochila al hombro, se puso el dorsal y cubrió los 42 kilómetros de la maratón uno detrás de otro. Tardo 7 horas y 24 minutos. Al final, medalla al cuello, se fumó un pitillo.

viernes, 21 de marzo de 2008

Modestia aparte

Hoy mismo he encontrado esta foto de los 200km de Bourges en el blog de Daniel Dien (256). Y estará mal que yo lo diga, pero hay que ver el estilazo que tengo. No hará falta añadir, supongo, que se trata de una imagen correspondiente a las primerísimas horas de la prueba, cuando todavía marchaba a cosa de 6:30 el km. Al final acabé haciéndolo a cerca de 8:30. Pero por entonces hasta me había crecido la barba.

jueves, 20 de marzo de 2008

Habla la calle


Oído entre el público que presenciaba la prueba femenina de 20km del Campeonato de España celebrado recientemente en Castro Urdiales:
-Ésta no corre.
Foto Manuel Treus