Si a cualquier atleta le preguntas cuál es el sueño de su vida como deportista, te contestará que ganar la medalla de oro olímpica. Lo mismo te responderá un nadador, un luchador, un piragüista, un remero, un tirador de esgrima, un judoca o un jugador de balonmano. Si se lo preguntas a un ciclista de fondo en carretera te contestará que su sueño es ganar el Tour de Francia. No sé, por tanto, qué hace el Comité Olímpico Intrnacional organizando pruebas ciclistas de ruta dentro de los Juegos.
Porque, además, lo que se valora en un campeón es la previsibilidad. Golpes de suerte al margen, lo normal es que si cada una de las competiciones de atletismo, natacion, remo, judo y demás se repitiera al día siguiente, el ganador sería el mismo. O al menos lo sería dos veces de cada tres que se disputara. En la prueba de ciclismo en ruta, si la prueba se repitiera a lo largo de la semana, lo normal es que al final hubiera siete ganadores diferentes.
Los Juegos Olímpicos deben ser en todo caso la más importante competición deportiva del mundo, no una tómbola de saldos. En la de Londres ha ganado Alexandre Vinokourov. Enhorabuena, pues, qué más quieres que te diga.