miércoles, 30 de enero de 2008

¿Quién no?



Osaka 2007. 20km hombres y mujeres. Las imágenes ralentizadas no sirven para descalificar a nadie, cierto, pero muestran quien pierde contacto -y por tanto no podría quejarse si lo echaran- y quien no.
Y eso mismo me pregunto: ¿quién no?
(Ah, y aquí está el 50.)
Cortesía de Multimediavisini

Igualmente, gracias


Pascal Marechal, marchador de gran fondo de la región francesa de Picardía, me manda esta felicitación personalizada con sus mejores deseos para 2008. En ella aparece, bien secudado por su equipo, durante el transcurso de la París-Colmar de hace un par de años. Pascal empezó a marchar ya con sus añitos y, como tantos otros en Francia, pasó de ser un animado senderista a competir primero en pruebas de gran fondo y luego ya en todas las demás.
Igualmente, gracias.

martes, 29 de enero de 2008

Al Mundial


En fin, que toca sacarme los billetes para Castro Urdiales. Avión a Bilbao. Air Berlin. Y ahora el hotel, señorita. Uno que esté bien, pero sin pasarse. Y aquí empiezan los problemas. La chica de la agencia me dice que no hay manera de encontrar plaza libre en Castro Urdiales a través del ordenador. Así que coge el teléfono y llama directamente a un hotel de la lista que le aparece en la pantalla. ¿Me puede poner con Reservas? Ah, vale, dice antes de colgar. Me hace un gesto negativo con la cabeza.
-Resulta que en esas mismas fechas en Castro Urdiales hay un campeonato del mundo de atletismo.

lunes, 28 de enero de 2008

Todo a un euro


Curioso mundo, este del periodismo deportivo. Los cuatro periódicos que tenemos en Mallorca le dedican espacio a la prueba de ayer, cada uno con un criterio diferente. Última Hora le dedica tres columnas de las cinco a las que está maquetada la página, lo que les permite incluir dos fotos. Diario de Mallorca le dedica media columna, Diari de Balears un faldón de dos columnitas y El Mundo-El Día el párrafo final de la información relativa al cross. Copio aquí la crónica de Dani Espada para Última Hora
El Siurell lidera la marcha
Los atletas del CAB Siurell, Laura Sánchez y el veterano Bernardo José, fueron los vencedores del Trofeu CAB Siurell de Marxa en Ruta que organizó este mismo club y que sirvió para celebrar simultáneamente el campeonato de Mallorca para las categorías escolares. Ambos eventos, celebrados en la jornada vespertina del domingo en las inmediaciones del Polígono Son Castelló, consiguieron reunir en total más de una treintena de especialistas.
Sobre una distancia de 20 kilómetros, con recorrido en la Gran Vía Asima de Palma, estos atletas consiguieron el triunfo en la categoría absoluta con tiempos respectivos de 1:47:55 (José) y 2:03:13 (Sánchez). Segundo clasificado en categoría masculina fue el atleta promesa Tino Ruescas, con un crono de 1:54:44. El CAB Siurell, como club organizador del trofeo y realizador de un gran fomento de la especialidad en las categorías inferiores, fue el club que dejó ver a más atletas de sus filas, aunque también se pudieron ver participantes de S’Arenal Llucmajor, del Joan Capó de Felanitx, y del Mallorca Nord.
De este último club mencionado resultó ser la campeona insular en categoría juvenil, María Cladera, que sobre una distancia de 10 kms realizó un crono de 1:11:54. En la misma prueba, Luis Ruescas, del CAB Siurell, se proclamó campeón de Mallorca juvenil con 1:04.41. Además, también realizó esta distancia la incombustible marchadora Sigrid Leinpinsel, atleta veterana que tomó parte de la prueba fuera de campeonato.
Los campeones cadetes, que cubrieron una distancia de 5 kms, fueron Silvana López, de S’Arenal Llucmajor, y Gabriel Cloquell, marchador del Mallorca Nord; mientras que los vencedores en categoría infantil, los cuales tomaron parte en la prueba de 3 kilómetros, fueron Carme Vivancos (Joan Capó Felanitx) y Marco Bia (S’Arenal Llucmajor).
Finalmente, los campeones alevines, sobre una distancia de 2 kms, fueron Mª Ángeles Barceló y Yeray Expósito, ambos de S’Arenal Llucamjor.
Por su parte, los atletas benjamines también pudieron demostrar sus habilidades en esta especialidad atlética gracias a una prueba de promoción de un kilómetro, que contó con la participación de más de una decena de jóvenes atletas.

domingo, 27 de enero de 2008

1:47:55

Me parece que no lo había dícho, pero hoy aquí en Palma teníamos un 20. Como el Campeonato de Baleares está programado para el 15 de marzo en Santa Eulalia, ha habido que inventar -en domingo a las cuatro de la tarde, ya te cagas- un Trofeo CAB Siurell para que la gente pudiera intentar conseguir mínimas para el de España. Al final, y como nos temíamos, de mínimas nada (yo no me cuento porque me vale la del 2007). Salgo llevando en las piernas los 40km del viernes y otros 20 de ayer y termino con 1:47:55 (53:39+54:16), arrastrando una tarjeta por pérdida de contacto desde el kilómetro 2 (eso sí, ni una jodida tablilla por flexión, lo digo para ir creando ambiente).
Resultados: 1.- Bernardo José Mora (63 SIU) 1:47:55 (^); 2.- Tino Ruescas (88 SIU) 1:54:44 (<). José Cámara (53 MAN) Desc (<<<).

sábado, 26 de enero de 2008

"Your momma is a race walk judge"

La empresa norteamericana CafePress comercializa por correo un amplio surtido de productos relacionados con la marcha (lo que se llama merchandising). En su catálogo se encuentra esta camiseta cuya leyenda creo innecesario traducir. Cuesta 20,99 dólares y también la hay en verde y en blanco.

viernes, 25 de enero de 2008

Desempolvando el libro de ruta

8:00 a.m. 8º C. Meto un bocadillo partido en dos en una bolsa, me la cuelgo a la espalda (el agua ya la tomaré de alguna fuente) y salgo. Calle Pedrera para abajo. Paseo Marítimo en dirección oeste. Puerto de Palma. Base Naval de Porto Pi. Palacio de Marivent (exterior, se entiende). Escuela de Vela Calanova. Hotel Maricel. Golf de Bendinat. Centro Universitario de Calviá. Portals Nous. Bocatería O'Trangalan (english breakfast). Marineland. Punta Negra (sin más comentarios). Mercadona de Palma Nova (10 km: 1:14:45). Granja de avestruces (¿ya no hay?). Aqualand Magaluf. Talberts Bowling Green. Golf de Poniente. Son Ferrer. El Toro. Port Adriano (20 km: 2:24:59). Saco el primer pedazo de bocadillo y me doy la vuelta. El Toro, Son Ferrer, Golf, Talbers...
Total: 40km en 4:51:39.

jueves, 24 de enero de 2008

Más Jefferson


En la página web de Jefferson Pérez puede verse este vídeo recientemente colgado en la red por JP Sport Marketing (obsérvese la coincidencia de iniciales) con un bello resumen de la prueba de 20km del Mundial de Osaka. De paso, y aunque un poco de refilón podemos ver una nueva toma, esta frontal y a cámara lenta, de una parte de la famosa última recta. Claro que ya sabemos que las imágenes ralentizadas no valen a la hora de juzgar.

Una leyenda

Hace unas semanas escribí sobre la legendaria Londres-Brighton, una prueba de marcha de 55 millas que empezó a disputarse en 1903 y que durante muchos años fue la carrera más importante que se disputaba en Gran Bretaña. Hoy leo en el foro inglés que el hijo de Charles James Clarke, que finalizó dos veces segundo allá por la década de los 50, pide ayuda. Quiere que alguien le diga cual era exactamente el recorrido de la prueba porque la última voluntad de su padre, recientemente fallecido, fue que esparcieran sus cenizas en las lomas cercanas a Brighton por donde discurría la carrera.
En la foto, Don Thompson, campeón olímpico de 50km en Roma y vencedor de la prueba en nueve ocasiones, durante el transcurso de la edición de 1960.

miércoles, 23 de enero de 2008

Se ve que para algunos no pasa el tiempo

Tim Erickson me envía por email la última newsletter del Australian Centurion Club. Además de las informaciones y revisiones históricas habituales, incluye este curioso montaje. Se trata de Terry O'Neill, al que este año se le ha concedido el Trofeo Jack Webber a la más destacada marca conseguida en una prueba de gran fondo. Terry ganó en la pasada primavera la última edición de las 100 millas de Coburg con un tiempo de 21:48:35 (su mejor marca en la distancia es de 21:13:08, conseguida nada menos que hace 28 años). El montaje en cuestión, con dos fotos de Terry compitiendo en sendas pruebas de 20km -una a principios de los 70 y otra hace solo un par de semanas-, muestra cómo lo único que a simple vista parece haber cambiado con el paso del tiempo es la apariencia de la parte superior de su cabeza.

lunes, 21 de enero de 2008

Brylcreem


Brylcreem. Como en "Aterriza como puedas", tras los créditos finales hay un último gag.

domingo, 20 de enero de 2008

Otro


Polideportivo Príncipes de España, Palma de Mallorca. 10:00 a.m. Campeonato de Baleares de Invierno por Clubes. 5.000 metros. El primero del año. El 107º de mi carrera deportiva. 25:39.0 (5:07.2+5:14.2+5:14.3+5:07.2+4:56.2). ¿Que si no puedo ir más rápido? Sí, seguro. ¿Legalmente? Tengo algunas dudas.
Resultados: 1.- Bernardo José Mora (63 SIU) 25:39.0; 2.- Tino Ruescas (88 SIU) 26:50.8; 3.- Eduard Amorós (54 AMS) 28:21.0; 4.- Marc Tur (94 SRV) 28:45.1; 5.- Andrés Rodrigo (69 PAL) 29:52.0; 6.- Gabriel Cloquell (94 MNO) 32:28.9; 7.- Luis Ruescas (92 SIU) 32:33.7; 8.- Vicente López (74 MEX) 33:45.0; 9.- José Cámara (53 MAN) 33:51.4

jueves, 17 de enero de 2008

Última vuelta


Debían de ser ya las once de la noche y yo estaba medio tumbado en la cama mientras que la única silla la ocupaba Kevin, el inglés con el que me había tocado compartir la habitación del albergue de Bourges. Ambos dábamos cuenta, a modo de improvisada cena, de lo que nos había sobrado del avituallamiento de la carrera. Yo unos sándwiches de pavo y él una lata de no sé qué extraña delicatessen británica en conserva. Para beber, Kevin una bebida energética; yo, agua del grifo. Fue entonces cuando me vino a la memoria aquel artículo que leí hace años sobre los métodos de captación de talentos que ponen en práctica los kenianos. Por si alguien lo ignora, consisten simplemente en citar tal día, a tal hora y en tal pista a todo aquel que tenga ganas de correr. Ya allí, y en la misma línea de salida, el juez informa a los treinta, cuarenta o cincuenta chicos que han acudido que atleta doblado, atleta eliminado. Y hala, a sus puestos.
-¿Pero cuántas vueltas hay que dar?
-No te preocupes de eso. Tú corre y calla.
-Pero…
-Listos… ¡ya!
Al cabo de tres o cuatro kilómetros comienzan a sucederse los doblajes y pronto el pelotón ha perdido ya una tercera parte de sus componentes.
-¿Cuánto falta?
-Que corras y calles, te he dicho.
Al cabo de un rato más, cuando en la pista ya solo queda un pequeño número de atletas, el juez anuncia por fin:
-Última vuelta.
Y es que en el fondo, lo nuestro no había sido muy diferente… Solo que cuando me disponía a pasar por meta por decimoctava vez yo sí creía saber lo nos faltaba: 154 kilómetros. O sea, 59 vueltas de algo más de dos kilómetros y medio. En aquel momento llevábamos solo seis horas de marcha de las 24 que debía durar la prueba. Sí, pero qué seis...
Lo habían venido anunciando los periódicos durante toda la semana: tiempo de perros en Bourges a partir del viernes por la tarde. Se esperaba frío, lluvia y seguramente, aunque estábamos ya en marzo, nieve. Y, efectivamente, estaba nevando. El sábado había amanecido con lluvia y a media mañana las gotas de agua se habían transformado en copos de nieve. Por fortuna, se deshacían al poco de alcanzar el suelo, así que en el instante de darse inicio la prueba, a las tres en punto de la tarde, todavía se podía marchar perfectamente. Además, la salida y la meta de los 200km estaban ubicadas en el interior de un pabellón ferial, lo que nos permitía cubrir a treinta o cuarenta metros protegidos de las inclemencias del tiempo a cada vuelta. De todas formas, de los cuarenta y tantos marchadores que habíamos recogido el dorsal, varios habían anunciado ya que solo pensaban cubrir, a modo de entrenamiento, 50, 60 u 80 kilómetros. El ruso que había venido de Siberia, los suizos, los belgas, los holandeses, Kevin, Santiago y yo estábamos allí, después de un viaje más o menos largo según de quién estemos hablando, con la clara intención de llegar hasta el final. O sea, que seis, siete, ocho y hasta quizás nueve, pero más de nueve tíos no me ganaban, eso seguro. Y Kevin, ni harto de vino.
Así que, bueno, qué le íbamos a hacer, yo había salido a lo mío, dispuesto a aguantar en pie 24 horas como fuera, sin preocuparme demasiado del ritmo al que cubría cada kilómetro, intentando sobre todo conservar fuerzas para cuando, a buen seguro de madrugada, el mercurio del termómetro cayera por debajo de la rayita que señala el cero y tuviera que echar mano de todas mis reservas de calorías solo para evitar quedar congelado. Por el momento lo venía consiguiendo gracias a que llevaba encima, en capas sucesivas, una camiseta de manga corta, otra de manga larga, un jersey de cuello alto y un chubasquero, además de gorro y guantes. Esto por arriba. Por abajo, dos pantalones hasta las rodillas. Eso sí, era el único que llevaba las piernas medio descubiertas. Y uno de los únicos dos que no llevaba calcetines (y no sabes la cantidad de dinero que me he ahorrado gracias a ello en estos últimos años).
Fue a partir de la tercera hora de carrera más o menos cuando empezó a nevar copiosamente. Por entonces ya llevaba más de una vuelta de desventaja con la cabeza de carrera, pero tal como se estaban poniendo las cosas aquello tenía poca importancia. Ya veremos dónde estamos todos mañana a las diez de la mañana, musitaba entre dientes al tiempo que sonreía forzadamente a los marchadores que uno tras otro me iban doblando.
Porque lo cierto era que a cada vuelta pasábamos por meta cada vez más cubiertos de nieve, ante la preocupación de jueces y organizadores, la conmiseración de los pocos espectadores que quedaban y la solicitud de los esforzados encargados del avituallamiento oficial.
-¿Barritas energéticas, chocolate, plátano, frutos secos…?
-No, gracias.
-¿Un poco de sopa?
-Que sea bien calentita.
-¿Y café?
-Eso en la próxima vuelta.
Con lo que acabó pasando lo que tenía que pasar: que la nieve cuajó. De pronto se hizo ya casi imposible marchar en línea recta, asentando con firmeza el talón del pie, tirando de él hacia atrás e impulsándose con la punta de los dedos, como mandan los cánones y enseñan los técnicos, que se ve que de marchar sobre nieve no tienen mucha idea, francamente. Por si fuera poco, un coche que pasaba por allí perdió el control y para esquivarlo algunos nos habíamos jugado cuanto menos la descalificación. Finalmente, el ayuntamiento había terminado por decidirse a enviar un par de operarios en un camión para que sembraran de sal la parte del circuito que tenía pendiente. Por entonces yo llevaba ya las zapatillas cubiertas de hielo y viendo lo que me faltaba empezaba a conformarme con volver a casa con al menos siete u ocho de los diez dedos, a ser posible los dos gordos entre ellos.
Así estaban las cosas, ya digo, cuando solo llevábamos seis horas. Un poco antes, por cierto, me había adelantado Kevin. Ya nos veremos cuando sean las cuatro de la madrugada, me había dicho a mi mismo, después de saludarle. Sí, llevábamos solo seis horas de marcha cuando al pasar nuevamente por meta el juez, enseñándome el índice, me anunció:
-Última vuelta.
-¿Última? Pero si todavía quedan 59.
-Hace muy mal tiempo. Dernier tour.
En fin, aquella última vuelta la había dado a toda leche, arriesgándome a darme un morrazo y romperme el culo o perder algún diente –ahora que al menos iba a salvar los dedos-, pero al final solo había podido ganar dos puestos. Y a Kevin no lo había visto ni a lo lejos, maldita fuera su estampa. El vigésimo segundo de la general. Sin derecho a premio en metálico. Una camiseta y una bolsa de deporte y encima tuve que dar las gracias. Delante de mí se habían clasificado varios que nunca tuvieron la intención de terminar la prueba y que de repente se habían encontrado con un trofeo en las manos y un sobre en el bolsillo.
-Me quedan dos sándwiches, ¿te apetece uno, Kevin?

miércoles, 16 de enero de 2008

¡Qué fútbol ni que nada!


Creo que no sorprenderé a nadie si digo que a mí en las pruebas internacionales de 20 y 50km normalmente me pasa que veo lo que los jueces al parecer no ven y eso, además de fastidiarme bastante, hace que lo que acabe sucediendo en ellas me cause cierta indiferencia. Con todo, no me resisto a colgar aquí el vídeo correspondiente a la retransmisión que la cadena ecuatoriana Teleamazonas realizó de la prueba olímpica de 20km de Atlanta 1996, ganada precisamente por su compatriota Jefferson Pérez. Emotivo es sobre todo el momento en el que el narrador, con Jefferson solo ya en dirección a la meta y entre alabanzas al marchador y gracias a Dios y a todo cristo, exclama: "Qué fútbol, qué nada."

martes, 15 de enero de 2008

Capisci, bella ragazza?

Veo la foto y me acuerdo de la pregunta sarcástica que leí una vez en un foro de corredores: "¿Le dirías a tu novia que eres marchador?" Pues aquí Ugo Frigerio, tres veces campeón olímpico entre 1920 y 1924, aparece en un parque de Milán así de elegante y como queriéndose ligar a la actriz americana Dolores Casinelli con la vieja excusa de enseñarle en qué consiste esto de la marcha. La chica, tal como se advierte en la expresión de su rostro, está que flipa en colores.